Alemana convertida al Islam es juzgada por dejar morir de sed a una niña irakí

Jennifer Wenisch formó parte de la policía moral del EI; la víctima y su madre fueron compradas y esclavizadas por ella y su esposo

Cuando la alemana, de 27 años, acudió este martes a su juicio en Múnich, se escondió detrás de un folder. Foto: AFP
Cuando la alemana, de 27 años, acudió este martes a su juicio en Múnich, se escondió detrás de un folder. Foto: AFP

La justicia germana comenzó un proceso penal contra Jennifer Wenisch, una mujer alemana convertida al Islam por presuntos crímenes de guerra, así como por asesinato, ya que dejó morir de sed a una niña yazidí que mantenía esclavizada.

Los abogados que representan a la madre de la víctima, entre ellos la británico-libanesa Amal Clooney, y la premio Nobel de la Paz, Nadia Murad, consideran este juicio como el primero en el mundo por los crímenes cometidos por el Estado Islámico contra los yazidís, minoría religiosa perseguida y sometida en Irak por los yihadistas a partir de 2014.

El juicio comenzó en Múnich este martes, al cual Jennifer Wenisch, de 27 años,  acudió con el rostro escondido tras una carpeta.

Se sabe que la acusada abandonó su país en 2014 y llegó a Irak, donde se adhirió al Estado Islámico. Wenisch patrullaba -armada y equipada con un chaleco de explosivos- para la policía moral en las ciudades irakíes de Faluya y Mosul.

En esa época, ella y su marido compraron a una niña de cinco años y a su mamá, ambas de la minoría yazidí, para explotarlos como esclavos, asegura la defensa de la madre de la menor.

Un día que la pequeña estaba enferma, mojó su colchón. El marido de la acusada la castigó encadenándola fuera bajo un calor de plomo, dejándola morir de sed de manera atroz. La acusada dejó a su marido hacer eso y no hizo nada para salvar a la niña, acusan los abogados.

Según la prensa alemana, Nora B., la madre de la víctima que vive refugiada en Alemania, indicó a los investigadores que la acusada sólo intervino cuando era muy tarde. Deshidratada, la niña murió.

Wenisch fue detenida por los servicios de seguridad turcos en enero de 2016 en Ankara cuando intentaba tramitar su documentación en la Embajada de Alemania. Unos días después fue extraditada a su país de origen.

Pero recién fue colocada en detención provisoria en junio de 2018 tras ser detenida cuando intentaba llegar a territorios controlados por EI en Siria.

Según Der Spiegel fue durante este último intento de llegar a Siria que la mujer contó su vida al chofer que la conducía en Irak. El chofer era un informante del FBI y el coche estaba repleto de micrófonos. La fiscalía utilizó esas grabaciones para procesarla.

 

Por Redacción Digital El Heraldo de México con información de AFP

ovh

 

Te recomendamos: Irán promete fracaso de sus enemigos como EU en aniversario de Revolución Islámica

 

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OrbeEl 26 de abril de 1986 se realizó una prueba de seguridad en cuatro de los ocho reactores de Chernobyl para comprobar si eran seguros. FOTO: ESPECIAL

Turismo radiactivo en Chernobyl