Al menos siete muertos tras operación militar en la Cachemira india

La operación militar se da en respuesta al atentado que provocó la muerte de 41 paramilitares el pasado 14 de febrero y que exacerbó las tensiones indo-paquistaníes

Cuatro soldados, dos rebeldes y un civil murieron en los enfrentamientos de la localidad de Pinglan. Foto: Archivo | AFP
Cuatro soldados, dos rebeldes y un civil murieron en los enfrentamientos de la localidad de Pinglan. Foto: Archivo | AFP

Al menos siete personas murieron el lunes en la Cachemira india en una operación militar contra rebeldes, que continuaba, en respuesta a un atentado en el que murieron 41 paramilitares en la región la semana pasada y que exacerbó las tensiones indo-paquistaníes.

Las fuerzas indias lanzaron una vasta operación para dar con los rebeldes sospechosos de haber fomentado el atentado suicida del jueves contra paramilitares que regresaban de vacaciones. El ataque fue el más mortífero desde el comienzo de la rebelión separatista contra Nueva Delhi en esta región, polvorín disputado con Pakistán.

El lunes al alba, las fuerzas de seguridad lanzaron una operación contra un presunto escondite rebelde en el distrito de Pulwama en donde se produjo el atentado, a unos 30 km al sur de Srinagar, capital del Estado de Jammu y Cachemira, situada en el valle de Cachemira.

Cuatro soldados, dos rebeldes y un civil murieron en los enfrentamientos de la localidad de Pinglan. El tiroteo continúa, declaró el coronel Rakesh Kalia, portavoz militar de Cachemira.

Un soldado y un civil resultaron gravemente heridos, indicó la policía. Algunos rebeldes se escaparon.

El grupo islamista Jaish-e-Mohammed (JeM), con sede en Pakistán, reivindicó el ataque con coche bomba del jueves contra una caravana que transportaba unos 2 mil 500 paramilitares de la Reserva Central de Policía.

El primer ministro indio, Narendra Modi, prometió hacer pagar a los responsables de este atentado suicida, que desencadenó una ola de indignación en India con manifestaciones y pedidos de venganza.

India acusa a Pakistán de apoyar a los rebeldes, lo que Islamabad siempre desmintió.

El domingo, manifestantes en Nueva Delhi quemaron efigies de responsables paquistaníes y de JeM. En varias ciudades de este país de 1.250 millones de habitantes hubo agresiones contra cachemiros.

Región dividida entre Pakistán e India

La ciudad de Jammu, situada en la parte sur de Cachemira, zona de mayoría hindú, mientras que el valle de Srinagar es de mayoría musulmana, vivía el lunes su cuarto día de toque de queda. Luego del atentado hubo ataques e incendios voluntarios de propiedades de musulmanes cachemiros.

Para restringir la circulación de informaciones, se interrumpió el servicio de internet móvil en todo el Estado.

Esta región del Himalaya es reivindicada por India y Pakistán desde el fin de la colonización británica en 1947 y está dividida entre estos dos países de Asia. Se estima que India tiene desplegadas en su zona medio millón de soldados, por lo que es una de las zonas más militarizadas del mundo.

Este atentado se produce en un momento delicado para el gobierno de Modi, con el país a punto de celebrar elecciones legislativas entre abril y mayo.

Los observadores estiman sin embargo que India contendrá su respuesta en lo inmediato, para no interferir en la visita a la región del príncipe heredero saudita Mohamed bin Salmán.

Nueva Delhi así como Islamabad buscan mantener buenas relaciones con Arabia Saudita. Mohamed bin Salmán se encuentra en Pakistán y el martes y miércoles estará en India.

AFP

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