Corte de EU rechaza indemnización a familia de mexicano asesinado

Sergio Adrián Hernández, de 15 años, murió en el lado mexicano de la frontera a manos de un agente fronterizo que le disparó desde EU

FOTO: AP
FOTO: AP

Un tribunal de apelaciones de Estados Unidos determinó que la familia del joven mexicano Sergio Adrián Hernández, quien murió en 2010 en la frontera con Estados Unidos, no tiene derecho a pedir una indemnización al agente de la patrulla fronteriza estadounidense que le disparó.

El Tribunal de Apelaciones del Distrito Quinto, con sede en Nueva Orleans, emitió anoche su sentencia, donde determinó que la familia no tiene derecho a acogerse a la Constitución para pedir una indemnización por la muerte de Hernández, quien falleció en el lado mexicano de la frontera con Estados Unidos por los disparos del agente fronterizo Jesús Mesa, que estaba en el lado estadounidense de la frontera.

Porque Hernández era un ciudadano mexicano sin lazos con este país y porque su muerte ocurrió en territorio mexicano, la idea de que podría beneficiarse de algún derecho ‘constitucional’ plantea nuevas cuestiones controvertidas, expresó el tribunal de apelaciones.

 

Los jueces, en su fallo, no evaluaron el comportamiento del agente fronterizo, sino si la Constitución estadounidense tiene validez en esa tierra de nadie de la frontera entre México y Estados Unidos, donde no existe una línea que pueda delimitar exactamente la jurisdicción de cada país.

Determinaron que, como no existe jurisprudencia sobre el alcance de la Constitución para ciudadanos extranjeros, la familia de Hernández no tiene derecho a demandar al agente fronterizo, que no ha sido juzgado por Estados Unidos ni extraditado a México para enfrentar allá cargos criminales.

 

 

En su escrito, los jueces reconstruyen lo que sucedió el 7 de junio de 2010, cuando Mesa mató de un disparo en la cabeza a Hernández, que entonces tenía 15 años y se encontraba en el Puente Negro, que une a la ciudad de El Paso (Texas, Estados Unidos) con Ciudad Juárez (México).

Como recogen los magistrados en su escrito, existen dos versiones sobre la muerte de Hernández: la versión de Estados Unidos que considera al joven un criminal, y la historia de la familia, respaldada por México, y en la que se asegura que Hernández solo estaba jugando cuando le dispararon.

Desde el primer día, la familia asegura que el menor de edad iba desarmado y solo estaba jugando con unos amigos en el lecho seco del Río Bravo.
Según la familia, cuando Hernández corría de vuelta a Ciudad Juárez, el agente Mesa le disparó desde el lado estadounidense de la frontera a aproximadamente 18 metros de distancia.

 

POR EFE

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OrbePROTESTAS. Miles de manifestantes ecologistas y antiglobalización se unieron a los Chalecos Amarillos por el G7. Foto: EFE

La Amazonia acapara el G7