¿Y dónde está la lana?

El gobierno federal cometió el error de no crear una cuenta concentradora y liderar la acumulación de recurso económico entrante.


Varias organizaciones e instituciones anunciaron horas después del terremoto del 19 de septiembre apoyos para los damnificados. Los centros de acopio acumularon gran cantidad de ayuda en especie: agua, alimentos enlatados, pañales, medicamentos, productos hospitalarios. Sin embargo, la convocatoria para donaciones de dinero apareció en medios de comunicación. Difundimos números de cuentas, nombres de fundaciones, algunos países donaron dinero, pero ¿a quién? ¿en dónde? ¿Dónde está la lana? Nadie lo sabe con certeza.

El gobierno federal cometió el error de no crear una cuenta concentradora y liderar la acumulación de recurso económico entrante. Se dejó a la buena voluntad y a la libre acción la solicitud de dinero, pero nadie explica dónde quedó.

José Antonio Meade, Secretario de Hacienda fue cuestionado por legisladores sobre destino de esas donaciones; el funcionario explicó que el gobierno federal no ha recibido el dinero, que operan en la evaluación de los daños para destinar los recursos del Fondo de Desastres Naturales.

Meade pidió cuestionar a las fundaciones y a la Cruz Roja Mexicana. En ese mismo sentido, Miguel Ángel Mancera, Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, aseguró que su administración no ha recibido dinero de alguna organización y que habría que preguntar a la Cruz Roja Mexicana.

La Cruz Roja jamás imaginó un cuestionamiento tan duro de medios de comunicación y de la sociedad en general. No supo manejar el tema. El viernes pasado decían no tener datos exactos de donaciones, que organizaban la entrega de ayuda y que en esta semana darían información de cuánto dinero habían recibido.

Un pésimo manejo de la comunicación. Pero lo mejor llegó la noche del viernes. Presionados por medios de comunicación, el gobierno federal a través del Servicio de Administración Tributaria de Osvaldo Santín advirtió a todas las organizaciones, fideicomisos, fundaciones e instituciones que están obligados a informar esas donaciones; mayores a 117 mil pesos, si fueron en especie o en efectivo, montos, destino y su uso.

Un primer informe debe hacerse al 31 de octubre, el segundo al 31 de diciembre y un tercero en la declaración de impuestos 2017. Recibir dinero es un asunto muy delicado y más si se trata de dinero para damnificados. Institución, banco o fundación que no informe sobre el uso de esos recursos perderá toda credibilidad y razón de ser; ese será el peor de los castigos.

Corazón que sí siente

Rafael Moreno Valle es el ganón de la renuncia de Margarita Zavala al Partido Acción Nacional y el descredito que obra sobre Ricardo Anaya, líder del blanquiazul. El político poblano es el único panista fuerte, mediático y con posibilidad de encabezar el Frente Ciudadano por México. Margarita debe estar pensando que nadie sabe para quien trabaja.

 

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