Xenofobia y elecciones

A partir del 1 de septiembre, Texas pondrá en vigor nueve regulaciones a favor del uso de armas de fuego

ISRAEL LÓPEZ
Columna Orbitando / Israel López Gutiérrez / El Heraldo de México

Hace dos semanas, Allen, Texas, se convirtió en el escenario de la máxima expresión de xenofobia contra los hispanos, impulsada, en buena medida, por la campaña de elección y reelección del presidente estadounidense, Donald Trump. ¿Si ya lo hizo ganar una vez, por qué no recurrir a la misma fórmula?

La expresión de Patrick Crusius, de 21 años, autor de la muerte de al menos 22 personas en un Walmart, de El Paso, lo dice todo: Yo simplemente estoy defendiendo a mi país del reemplazo cultural y étnico traído por una invasión hispana.

El joven de raza blanca decidió dar el siguiente paso, acabar con los invasores hispanos de Estados Unidos, y eligió iniciar en Texas, que, desde 1995, no ha dudado en apoyar al Partido Republicano. Es decir, las políticas antiinmigrantes de Trump.

Por si fuera poco, a partir del 1 de septiembre, Texas pondrá en vigor nueve regulaciones a favor del uso de armas: será más fácil portar y almacenar armas en ese estado, después de que el gobernador, Greg Abbott, firmó en junio varias iniciativas.

Estas nuevas medidas fueron impulsadas y acompañadas por los intereses de los fabricantes de armas en EU, la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés).

Como ya he señalado en este espacio, hoy es casi imposible que Trump pierda la reelección, además del apoyo de su base electoral que oscila en 40 por ciento, tiene el apoyo de la NRA, que siempre hace lo imposible para evitar la restricción en la venta de armas.

Casi todas las propuestas para endurecer los controles en la venta de armas han sido bloqueadas por esta asociación. El año pasado el mismo Trump vetó la propuesta que elevaba la edad para adquirir un arma de manera legal.

El pago a esa decisión: apoyo de la asociación para su campaña de reelección. En 2016, la NRA aportó 70 millones dólares a la campaña del magnate neoyorkino.

Aunque hay que hacer la acotación de que este cáncer racial y antiinmigrante no sólo es contra los hispanos. Desde semanas antes a la masacre, Trump tiene una disputa racial con cuatro legisladoras demócratas, conocidas como El Escuadrón.

El mandatario, quien insiste en que no es racista, ha exhortado a Alexandria Ocasio-Cortez, de Nueva York; Ilhan Omar, de Minesota; Ayanna Pressley, de Massachusetts, y Rashida Tlaib, de Michigan, todas congresistas de minorías étnicas muy críticas con su gobierno, a que regresen a sus países de origen si no les gusta EU.

Ante este panorama, no hay que olvidar al artífice de esta exacerbada xenofobia: Steve Bannon, un supremacista blanco perteneciente al movimiento Alt-right (derecha alternativa).

Él sentó las bases de la extrema política migratoria del actual gobierno estadounidense. Bannon organizó, en los primeros siete meses del gobierno de Trump, el llamado Simposio en el muro: cárteles, tráfico y asilo. ¿Y sabe dónde fue la cita?, en Texas.

POR ISRAEL LÓPEZ
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