Washington le exige a México…

Si México no cambia sus leyes laborales, la AFL-CIO dijo que se opondrá a que el nuevo tratado comercial sea ratificado

Armando Guzmán /  El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México
Armando Guzmán / El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México

En Washington, el ambiente para que el Congreso ratifique el nuevo Tratado de Libre Comercio se hizo más difícil. Pregúntele a las secretarias de Economía y del Trabajo de México que pasaron varios días en esta ciudad, hablando con mundo y medio.

Resulta que la más poderosa confederación sindical de Estados Unidos la AFL-CIO (Confederación Americana del Trabajo- Congreso de Organizaciones Industriales) anunció que si México no cambia sus leyes laborales y pronto, esta confederación, sus 55 sindicatos, y sus 12 y medio millones de afiliados se opondrán a que el nuevo tratado comercial entre Estados Unidos, México y Canadá sea ratificado en el Congreso estadounidense.

Ojo, la AFL-CIO tiene en la bolsa a todos los demócratas del Congreso. Si ellos dicen que no hay tratado, pues no habrá ratificación. Así de fácil.

¿Se imagina el impacto en México de lo que le acabo de informar?

La exigencia de una reforma real en las leyes laborales mexicanas es para aumentar los salarios y las protecciones a los trabajadores mexicanos. En 1994 en el TLCAN, México no cumplió con ese compromiso, en el 2019 tendrá que hacerlo.

AFL-CIO exige que antes de que el nuevo tratado, T-MEC se llama en México, USMCA en EU, pueda siquiera presentarse ante el congreso de EU, la reforma laboral mexicana deberá haberse completado. Y cuidado, estos cuates de los sindicatos siempre cumplen sus amenazas.

México como parte del T-MEC, se comprometió a garantizar que los trabajadores mexicanos se sindicalicen, y participen en las negociaciones de sus contratos. Hoy tienen ese derecho, pero quedan fuera de los procesos de negociación, y los que se rebelan la pagan, las nuevas leyes deberán impedir cualquier represalia contra los trabajadores.

Organizaciones internacionales de derechos humanos dicen que compañías como General Electric, Honeywell, Sony, General Motors, Sprint, y hasta Mc Donalds violan constantemente los derechos de los trabajadores mexicanos, negándoles participar en negociaciones colectivas de trabajo. Eso permite que las empresas sometan a sus trabajadoras a horrores como pruebas forzadas de embarazo, o a trabajos insalubres o incluso a tareas que arriesgan sus vidas y/o su salud. Además, las quejas siempre son ignoradas, porque los patrones manejan a los sindicatos.

EU exige que los salarios en las armadoras suban a 16 dólares la hora, todo esto no por amor a los trabajadores, sino para quitarle a México la ventaja de tener leyes laborales que hacen atractiva las inversiones de fuera, porque los trabajadores tienen pocos derechos y por eso se les puede pagar poco. Trump lo puso para obligar a las fabricas a salirse de México.

Conclusión: una nueva ley laboral mexicana tendrá que regular todo lo anterior, y proteger a los trabajadores con una reforma que debió ocurrir hace mucho tiempo. Si México no lo hace, el Congreso en Washington no le ratificará ningún tratado.

*Periodista

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@armandoreporta

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