Voz de un historiador

El nacionalismo de AMLO es más cercano a los ideales cristianos que al nacionalismo laico de Juárez

Martha_Anaya_
Martha Anaya / Alhajero / Heraldo de México

¿Por qué Andrés Manuel López Obrador ha armado este absurdo escándalo de requerir una disculpa a la Iglesia y a España?

El historiador Loris Zanatta, profesor de Historia de América Latina en la Universidad de Bolonia, Italia, lanzó su respuesta a esta interrogante en el diario argentino Clarín este fin de semana, bajo el título: López Obrador viaja al siglo XVI.

Dos aspectos resalta en su artículo: Los planos la Historia (así, con mayúscula). Y el sótano de la baja cocina política.

Zanatta —entre cuyas obras destacan Del Estado liberal a la nación católica. 1930-1943; Eva Perón. Una biografía política; Historia de América Latina. De la colonia al siglo XXI— contesta a AMLO, primero, desde la trinchera de su profesión: Empecemos por la Historia —escribe—: como historiador profesional, levanto mis manos y me rindo; si la historia es un tribunal que absuelve y condena, se necesita un juez, no un historiador; si la historia es un confesional donde se expían los pecados y se recita la penitencia, se necesita un sacerdote, no un historiador; si la historia no es más que una representación de la eterna lucha entre el bien y el mal, de Dios contra el diablo, si es una película en blanco y negro y no una epopeya llena de colores y contrastes, quememos los libros de historia.

(…) Juez y sacerdote –agrega—, AMLO se encarama en el pedestal de la historia, exhibe la superioridad moral de la víctima, exige el perdón de los verdugos; él es el redentor que redime al pueblo elegido de la esclavitud y expulsa a los poderosos del templo. De este modo, pisa las huellas de los muchos redentores latinos del pasado: Perón, Castro, Chávez y muchos otros siguieron el mismo patrón; es una idea sagrada y providencialista de la historia, ajena a toda dialéctica; el conocimiento histórico no sirve para entender y, si necesario, evitar las reiteraciones: no, su propósito es juzgar, condenar, redimir, porque la historia presupone un plan de Dios del que ellos son vehículos

¿Quién le explica que esta concepción es un legado típico del cristianismo hispano? ¿La mejor prueba de que él es a su vez un hijo de los reyes y papas a quienes pide pedir perdón? Además: ¿de qué sirve pedir ahora perdón por la Conquista del siglo XVI? ¿A quién? ¿Todos los hijos tendrán entonces que pedir perdón por las fechorías de los padres, los abuelos por los pecados de los antepasados, los antepasados por el pecado original de Adán y Eva?, pregunta Zanatta. La segunda parte de la respuesta del académico —y en esto vaya que valdría la pena ahondar— apunta hacia unacortina de humo que AMLO estaría lanzando para esconder las nuevas connotaciones —alejadas del nacionalismo laico— que está imprimiendo en el nacionalismo mexicano.

Connotaciones que, sostiene el historiador del catolicismo y del peronismo, poco tiene en común con los ideales liberales de Juárez y mucho (en cambio) con los de los Papas a quienes solicita la abjuración.

@MARTHAANAYA

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