Viajar seguros

En las economías de mercado, la competencia es lo que manda, aunque sí es preciso atender algunas regulaciones

Gabriel Baducco / Así de sencillo / Heraldo de México
Gabriel Baducco / Así de sencillo / Heraldo de México

Se manifestaron miles de integrantes del Movimiento Nacional Taxista en la Zona Metropolitana del Valle de México. Un caso. En ese caos, no sólo sus posibles clientes, sino ademas decenas de miles de usuarios de transporte público, se vieron afectados. Paseo de la Reforma, Insurgentes Norte, calzada de Tlalpan, Viaducto, los municipios como Coacalco, Ecatepec y Nezahualcóyotl. Pero, ¿por qué protestan, qué piden?

Quieren que dejen de operar en el país las plataformas de transporte como Uber, Cabify o DiDi porque, aseguran, no compiten en igualdad de condiciones.

Los taxistas pagan hasta 40 mil pesos por sus concesiones, cierto. Y una revista vehicular a partir de mil 635 pesos y una licencia de conducir especial y un curso de dos mil 565 pesos.

Y deben tener sus automóviles señalizados especialmente con determinados colores: 2 mil 500 pesos. Nada de eso es requerido para cualquiera de las plataformas mencionadas anteriormente.

Los taxistas regulares nunca han estado conformes con la existencia de este tipo de aplicaciones porque, en muchos casos, los usuarios las prefieren. En general, los autos están mejor mantenidos y resultan más seguras (uno comparte la ruta, tiene a su disposición los datos del conductor, conoce con antelación el precio del servicio) y los costos son similares o, incluso, en algunos casos, un poco más caros que un taxi regular. Un asunto más tiene mucha importancia: el sistema de calificaciones que pone puntuación tanto a conductores como pasajeros. ¿En el sistema de taxis tradicionales, a dónde va a quejarse un pasajero molesto?

En su conferencia habitual, el presidente López Obrador pidió a los conductores que tengan confianza en el gobierno, pues están abiertas las puertas del diálogo, pero, también dejó claro que el gobierno debe velar por los intereses de todo: no sólo los taxistas, sino también los ciudadanos. Y si el gobierno debe ver por el bien de la mayoría, los ciudadanos somos más, ¿no? Aunque, claro que el Movimiento Nacional Taxista suma a más de 20 mil transportistas en la capital y a 200 mil en todo el país. De las aplicaciones, la más amplia en México es Uber, está disponible en 41 ciudades del país. Cabify tiene lugar en CDMX, Guadalajara, Mérida, Monterrey, Puebla. Didi está en 13 ciudades del país y espera ampliar su cobertura en sedes como Hermosillo, Aguascalientes, Ciudad Juárez Mazatlán, Culiacán y Tijuana.

Como en casi todos los casos, lo más probable es que tanto a nivel nacional como en la capital del país (la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, ha estado batallando con este asunto desde hace tiempo), la postura de los gobiernos sea prestar mucha atención a los ciudadanos. Al final, votos son votos. En las economías de mercado, la competencia es lo que manda. Aunque sí es preciso atender algunas regulaciones que no sólo implicarían competencia justa, sino mayor seguridad para los pasajeros. Y, en eso sí, el gobierno deberá asumir su rol. Así de sencillo.

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@GABRIELBAUDUCCO

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