‘Vamos perdiendo la guerra’: Zoé Robledo

El titular del IMSS dijo textualmente: “Al hablar de sobrepeso, obesidad y diabetes, el Estado libra una guerra diaria”

Luis Soto
Luis Soto / Agenda Confidencial / Heraldo de México

Durante el seminario Sobrepeso, obesidad y diabetes; efectos sobre la competitividad del país, organizado por la secretaría de Economía y de Salud, por la OCDE, Unicef y el IMSS, el director general de este instituto, Zoé Robledo, y el secretario de Salud, Jorge Alcocer se aventaron un tirito verbal, cuando se refirieron a la epidemia de la obesidad y el sobrepeso en la población mexicana, que se ha convertido en una emergencia económica, que reconocen, pero hacen muy poquito, por no decir que nada.

El titular del IMSS dijo textualmente: Al hablar de sobrepeso, obesidad y diabetes, el Estado mexicano está librando una guerra diaria y hoy, hay que reconocerlo, es una guerra que vamos perdiendo. Pero el secretario de Salud prácticamente le respondió: Estamos perdiendo la batalla Apá, pero aún no hemos perdido la guerra.

¡Organícense, organícense! Prácticamente le dijo Ernesto Acevedo, subsecretario de Industria, Comercio y Competitividad, de la secretaría de Economía quien expuso: Se está viviendo una crisis de forma permanente y si no lo concebimos de esa forma jamás vamos a solucionar el problema. Dijo que el 5.3 por ciento del PIB (pérdida que calcula la OCDE entre 2020 y 2050 por la epidemia de la obesidad) equivalen en pesos corrientes a 1.3 billones de pesos, lo que es una cifra superior al presupuesto que tienen todos los ramos de la administración en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2020; y superior al presupuesto total conjunto del ISSSTE y del IMSS.

El estudio realizado por la OCDE, titulado La Pesada carga de la obesidad; la economía de la prevención, que fue motivo para organizar el mencionado seminario, arroja cifras preocupantes de la llamada epidemia de la obesidad, así como las consecuencias en la salud de la población que sufre sobrepeso, obesidad y diabetes, y sobre el impacto económico y social para el país.  José Ángel Gurría, titular de ese organismo, reconoce que México ha tomado medidas importantes para hacer frente al enorme reto. Se refiere al IEPS a las bebidas azucaradas y alimentos chatarra, además de que es uno de los 4 países de la OCDE que ha introducido el etiquetado de alimentos obligatorio en la parte frontal de los envases.

Lo que NO dijo Gurría es que el IEPS no ha desalentado el consumo de bebidas azucaradas ni de los alimentos chatarra. Tampoco se atrevió a mencionar que de los 200 mil millones aproximadamente que se han recaudado por dicho gravamen desde que se estableció en 2014, al Sector Salud le han tocado migajas, pues el grueso de esa cifra ha servido para fines muy distintos a la prevención y atención de la susodicha epidemia.  Por otro lado, el etiquetado al que hace referencia todavía no se implementa, pues está en proceso de revisión.

Seriedad analistas de ese organismo que realizan este tipo de estudios y que por ellos parece ser que cobran una buena lana, piden los observadores. Organícense Zoé Robledo, Jorge Alcocer y todos aquellos funcionarios (incluyendo los de la secretaría de Hacienda) que tienen injerencia en este asunto.    

POR LUIS SOTO

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