Una rebelión anunciada

La falta de pericia en San Lázaro complicó las negociaciones sobre la Reforma Educativa de la 4T

Alfredo_Gonzalez
Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México

Por enésima ocasión, la fracción de Morena en la Cámara de Diputados muestra incapacidad para negociar, planchar y sacar adelante una reforma impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

El caos generado por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) no fue producto de la casualidad. La rebelión y la radicalización estaban anunciadas.

El 6 de marzo publiqué en este mismo espacio (Reforma Educativa, el debate que viene) que Morena y el gobierno sabían que uno de los factores que podría dificultar las negociaciones era precisamente la disidencia magisterial.

Y así ocurrió: paralizaron al Congreso, pusieron contra la pared al gobierno federal y exigieron la renuncia del secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma.

Los 40 diputados federales que forman parte de la CNTE y de Morena al mismo tiempo, movilizaron a sus huestes porque no están de acuerdo con el proyecto impulsado desde el gobierno.

Se lo hicieron saber a su coordinador en San Lázaro, Mario Delgado, pero nunca tuvieron una respuesta satisfactoria ni un acuerdo.

Por el contrario, sus compañeros de bancada encargados de impulsar el proyecto lograron tejer una alianza con los partidos de oposición, PRI y PAN, sobre todo.

Construyeron juntos un proyecto de dictamen 80 por ciento parecido al que dio origen a la reforma de Enrique Peña. Aceptaron modificar el proyecto original de la 4T.

Las coincidencias están en tres aspectos fundamentales: mecanismos de ingreso, promoción y reconocimiento; evaluación al personal docente; y la existencia de un órgano regidor de la política educativa.

Eso fue lo que prendió la mecha entre la disidencia magisterial. Pero nadie en el gobierno ni en San Lázaro hizo un trabajo previo de convencimiento o negociación.

Dejaron que la inconformidad creciera y que las cosas llegaran hasta una mesa de negociaciones en la SEP, con su titular, Esteban Moctezuma, y la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.

Además, quedó en evidencia la falta de liderazgo de Mario Delgado. Hoy, Morena tiene otro problema encima, porque la oposición amaga con retirarse de las comisiones si se modifica el documento previamente avalado en San Lázaro. Un legislador del PRI me dijo que no apoyarán la reforma del gobierno si vuelve a modificarla, sólo por un capricho de la disidencia magisterial.

Por lo pronto, el acuerdo de ayer en la SEP fue levantar los plantones y aprobar el dictamen la próxima semana. No se sabe cuál proyecto, ni términos ni condiciones. Muchas cosas quedaron en el aire.

La CNTE, a su vez, replegó a su facción, pero se declaró en alerta máxima. Lo que sea que eso signifique, este cuento no ha terminado.

 

Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: Jodido trato, comprar a cinco y vender a cuatro.

 

[email protected]

@alfredolez

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónBueno / Malo / Feo

Bueno, malo y feo