¿Una nalgada a tiempo?

Casi todos hemos oído alguna vez que “más vale una nalgada a tiempo que un delincuente en la cárcel”; la violencia ejercida en nombre de la educación


Fuimos educados a golpes. Esa es la realidad para al menos la mitad de la población, no sólo en México, sino en toda Latinoamérica –la zona del mundo más peligrosa para los menores de edad–.

Casi todos hemos oído alguna vez que más vale una nalgada a tiempo que un delincuente en la cárcel; la violencia ejercida en nombre de la educación. Lo dicen las cifras oficiales de INEGI, ECOPRED, IMJUVE, ENIM. Al menos 44 % de los niños recibe castigos físicos y 6 % castigos físicos severos. La mayoría, dentro de su propio hogar. El 63% es reprendido de manera violenta, que en muchos casos incluye insultos.

¿Por qué descargamos nuestra ira en sujetos siempre más débiles, casi siempre indefensos?

Nadie lo admite, la mayoría lo oculta, pero la realidad grita que 6 de cada 10 padres, castiga desmedidamente a sus hijos.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, que agrupa a 33 países y de la que México es miembro, midió el grado de violencia ejercida contra los niños. México es el peor calificado.

No es simpático, no es gracioso, no es algo de lo que queramos hablar, pero este país que se jacta de su hospitalidad, que enarbola las relaciones familiares y el cariño de madre e hijo de una manera casi divina, cuya población se declara en un 82% católica (predicadora de la piedad), este… es un país de padres y madres golpeadores.

La cachetada en nombre de la rectitud, el pellizco en pos de los buenos modales, el jalón de pelo para refrendar el respeto a la autoridad paternal. ¿Quién tiene la culpa? ¿La tienen el gobierno y sus instituciones?

Ricardo Bucio, Secretario Ejecutivo del Sistema de Protección Integral para Niñas, Niños y Adolescentes (SPINNA), habla de la normalización de la violencia; esa que es ejercida en casa y por quienes están ahí para cuidarte, no para maltratarte; la que forma parte del paisaje doméstico; por la que nadie se espanta. Él asegura que responsables somos todos, la sociedad entera, que construye un discurso en el que los hijos son propiedad de los padres. ¿En qué momento nos han dicho que la responsabilidad de la educación traía consigo una especie de derecho de propiedad sobre los hijos? ¿Son nuestros y por eso podemos lastimarlos, acaso romperlos? Pregúnteselo a sí mismo. ¿Ha sido violento con sus hijos? Sea honesto con la respuesta, que sin duda lo sorprenderá. Así de sencillo.

Ojo con esto:

Si la ley general dicta que el Proceso Electoral Federal Ordinario iniciará en el mes de septiembre del año previo al de la elección (2018), ¿Los candidatos de MORENA en diferentes niveles, han estado participando en actos anticipados de campaña? ¿Serán sancionados?

asidesencillo@yahoo.com

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