Héctor Serrano Azamar: Una mala semana

Los tropiezos de Morena en diversos ámbitos demuestran que ningún proyecto político es infalible

Héctor Serrano Azamar / Heraldo de México /
Héctor Serrano Azamar / Heraldo de México /

Desde el 1 de julio, cuando Morena lo ganó todo, el partido del Presidente electo sólo había acumulado triunfos.

La semana pasada, una serie de errores estratégicos demostró que ningún proyecto político es infalible, pues al estar integrados por mujeres y hombres, no están exentos de cometer errores, la imperfección es parte de nuestra condición humana.

Así lo demostraron hechos que marcaron la agenda nacional de los últimos siete días.

Dirigentes de Morena, incluido el Presidente electo, fueron duramente criticados por los medios de comunicación y por gran parte de la ciudadanía; sus declaraciones y comportamientos de la última semana fueron calificados de forma extrema por algunos articulistas, como errores de la transformación de cuarta.

Estos son los hechos cuestionados: el conflicto protagonizado por Porfirio Muñoz Ledo y Gerardo Fernández Noroña en la Cámara de Diputados, la aprobación de la licencia para separarse del cargo al senador Manuel Velasco Coello, las probables modificaciones a los programas de adultos mayores y de jóvenes del próximo gobierno, y el adjetivo empleado por el próximo Presidente al referirse a compañeras reporteras que cubren la información que el mismo genera como corazoncitos.

De todo se ha escrito bastante, la mayoría de los comentaristas y columnistas le han entrado ampliamente a cada uno de los temas, tratando de establecer, mediante su opinión, los motivos, consecuencias y posibles desenlaces de estos primeros errores de la nueva mayoría; con ello, a pesar de lo que piensan los seguidores más recalcitrantes del movimiento, se coadyuva a la discusión y al análisis.

Pero al margen de lo que podemos aportar los que tenemos acceso a algún medio masivo de comunicación, la verdadera discusión de los acontecimientos nacionales se da, desde hace tiempo, en las redes sociales.

Es ahí donde cada ciudadano tiene la oportunidad de opinar en igualdad de circunstancias lo que le venga en gana.

Las redes no habían presentado tanta actividad en temas políticos desde los días posteriores al triunfo de Morena, la gente estaba percibiendo con buen ánimo la llegada de la nueva mayoría y no gastaba su tiempo en estos temas más de lo necesario, pero algo activó la participación política de nueva cuenta, y sí, lo mismo otra vez, fue la indignación social la que hizo estallar las redes sociales.

Ese sentimiento que acompaña a millones de mexicanos desde hace muchos años, herencia indiscutible de todos los gobiernos y de todos los partidos (priistas, panistas, perredistas, verdes, movimientos, aliancistas, petistas y hasta independientes), sentimiento que busca la menor provocación para demostrar su enojo y recordarle al gobierno en turno, sea cual fuere su color, que sigue aquí presente entre nosotros.

Las cosas aún no cambian por completo, Morena cuenta con el respaldo mayoritario de los mexicanos, deseo que se cometan menos errores y no se dilapide la confianza de la gente.

 

HÉCTOR SERRANO AZAMAR

COLABORADOR

@HSERRANOAZAMAR

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