¡Un gran logro!

La continuidad del GP de México no puede decidirse por el populismo, sino a una evaluación coherente

Juan Antonio de Labra / Más F1 / Heraldo de México
Juan Antonio de Labra / Más F1 / Heraldo de México

El Gran Premio de México ha conquistado un récord histórico difícil de igualar: la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) le concedió en la gala de San Petersburgo el trofeo a la mejor carrera del campeonato 2018, por cuarto año consecutivo.

Este logro se debe a la excelencia organizativa de Consorcio Interamericano de Entretenimiento (CIE) y su magnífico equipo de trabajo, capitaneado por Alejandro Soberón Kuri, artífice del regreso de la categoría reina a nuestro país en 2015 tras 23 años de ausencia.

La designación de este nuevo galardón quizá es todavía más significativa que la del año anterior, cuando se suscitó mucha incertidumbre generada por el sismo que había sacudido a México el 19 de septiembre, apenas seis semanas antes de la fecha de inicio de la carrera.

Ahora se cernía sobre el Gran Premio un sismo de distinto talante: el cambio de gobierno, con la consiguiente llegada al poder de un partido diferente al que, en su día, por allá de 2013, confió en CIE y aportó los recursos económicos necesarios para que la Fórmula 1 regresara a México. Entonces se firmó un contrato por cinco años, mismo que concluye con la carrera programada en 2019.

En la conferencia de prensa que ofrecieron Enrique de la Madrid, entonces titular de la Secretaría de Turismo, y el propio Alejandro Soberón, durante el pasado febrero para hacer un balance general del evento, explicaron que el Gran Premio de México estaba blindado, y que en su día tendría que negociar su permanencia con las autoridades que llegaran al gobierno.

Sin embargo, apenas se confirmó el triunfo en las urnas de Andrés Manuel López Obrador, así como la nominación de Ana Gabriela Guevara como candidata a la dirección de la Conade, ésta se encargó de declarar, de manera bastante irresponsable, que la continuidad del Gran Premio de México en el Autódromo Hermanos Rodríguez tenía las horas contadas porque era preciso sentarse a revisar su viabilidad económica.

Pero resulta evidente que el retorno de inversión de este evento es enorme y perfectamente constatable, y también la derrama económica que genera, tanto para la capital como para el país en general.

Por ello es de justicia reconocer el verdadero valor de una carrera que se ha convertido en un referente internacional, y que goza de una peculiar identidad propia que engrandece la imagen pública de México.

Los resultados del trabajo realizado por el comité organizador son irrefutables: cuatro trofeos al hilo avalan lo que se ha hecho.

Ojalá que este gran logro contribuya a hacerle ver al gobierno actual la relevancia de un trabajo impecable realizado por mexicanos; vamos, un trabajo de clase mundial que no se puede tirar a la basura con argumentos populistas.

@JDELABRA68

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónSalvador Cerón / Heraldo de México

Confianza para transformar