Un funcionario de primera y una gobernante fría

Encinas es hoy uno de los mejores funcionarios –si no es que el mejor- con los que cuenta AMLO en su gobierno

Martha Anaya / Alhajero / Heraldo de México
Martha Anaya / Alhajero / Heraldo de México

El contraste es inevitable. Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, Migración y Población de la Secretaría de Gobernación, destaca en el equipo de Andrés Manuel López Obrador.

El ex jefe de Gobierno del DF es de los pocos funcionarios que rodean al Presidente con personalidad, con voz propia, que no se amilana ni empequeñece ante la figura del Presidente.

Pero no sólo eso. Encinas es realmente eficaz en su chamba. Tiene lucidez y una capacidad de organización y de síntesis envidiables.

Además cuenta con los atributos que más valora López Obrador, según el propio mandatario, ha reconocido: honestidad y lealtad. Que estamos hablando muy bien de Alejandro Encinas..., sin duda alguna (y sin chayo ni nada parecido de por medio).

Vale la pena destacarlo por una sencilla razón: Entre los colaboradores de AMLO es muy difícil encontrar funcionarios cuya personalidad imponga, o que hagan valer su voz públicamente.

La mayoría parece estarse cuidando (de meter la pata o de quitarle reflectores al Presidente, a saber). Al menos así se han visto en estos cinco meses y medio de gobierno de la cuatro té. Encinas, en cambio, luce al natural. Sin exagerar y sin estridencias.

Ayer, en la mañanera, el propio tabasqueño destacó el trabajo de quien llevó las riendas del Gobierno capitalino cuando se desplegó el plantón de Reforma en protesta por el fraude electoral (2006). Y no precisamente por ese episodio, sino que vino a cuenta a propósito de si escuchaba o no a sus colaboradores. Si les hacía caso, o simplemente los oía como quien oye llover. Al dar respuesta a esa pregunta, el Presidente –quien tenía a Encinas a un lado, presentando el tema de las fosas clandestinas halladas- dijo:

¿Cómo podría gobernar sin el apoyo de Alejandro Encinas en esta materia que está encabezando? Él, que es un profesional, que es sensible, que es una gente honesta…, le doy mi respaldo. No le indico cómo tiene que llevar a cabo su trabajo. Lo que hago es ayudarlo…

El contraste (inevitable, decíamos) es con Claudia Sheinbaum. Y es que la actual jefa de Gobierno de la Ciudad de México ha dejado mucho que desear en estos meses de su administración.

A la fecha no ha mostrado ni personalidad, ni presencia. Su voz no trasciende, no permea. Luce fría, impermeable –malhumorada, en ocasiones- ante cualquier suceso, trátese del que se trate. Podrá ser la consentida de López Obrador –su clon refrigerado en la Ciudad de México-, pero carece de aquello que acerca a Andrés Manuel con la gente: su calidez, su capacidad de empatía.

Estos días de contingencia en la zona metropolitana han hecho más notorias las carencias de Sheinbaum. Y eso –esa sensibilidad – no se aprende. Se trae o no se trae.

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GEMAS: Obsequio de la Comisión Ambiental de la Megalópolis: Se activa Contingencia Ambiental Atmosférica Extraordinaria en el Valle de México.

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@MARTHAANAYA

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