Un equipo con rostro duro

Para cumplir las demandas de EU, el Presidente y Marcelo Ebrard formaron un equipo de rostro duro, de corte militar

Martha Anaya / Alhajero / Heraldo de México
Martha Anaya / Alhajero / Heraldo de México

Mencionemos primero a los desplazados…. Si no desplazados, cuando menos opacados y puestos en segundo plano, en el equipo cuya misión es cumplir con compromisos que se hicieron con el gobierno de Estados Unidos en el tema migratorio.

¿Quiénes son? El secretario de Seguridad, Alfonso Durazo; la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero; el director del Instituto Nacional de Migración, Tonatiuh Guillén; el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, Alejandro Encinas.

En el equipo especial que presentó ayer Andrés Manuel López Obrador para cumplir las condiciones que impuso el gobierno de Donald Trump para no subir los aranceles a nuestras exportaciones, ninguno de ellos aparece.

No sólo no viajaron a Washington a las negociaciones (lo que algunos justificaron con aquello de que su presencia hubiera sido excesiva, sino que aquí, en nuestra tierra, no figuran. Fueron hechos de lado y hay razones para ello.

Lo primero es más que público: la visión política humanitaria y de brazos abiertos impulsada por Gobernación fue como una cerilla que encendió fuego en la pradera seca.

Ello provocó fuertes discrepancias entre el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, y la ex ministra de la Corte. La situación reventó. Esa política —y quienes la promovieron— debían desaparecer para enfrentar este caso.

Caso aparte es el de Durazo. ¿Por qué no fue requerido para ir a Washington si era evidente que el tema de seguridad era parte del meollo del problema?

Desde Palacio Nacional negaron que se tratara de algún impedimento o rechazo de la parte estadounidense. Más bien, explicaron, Ebrard contaba con toda la confianza del sonorense y estaban en comunicación intensa. No era indispensable su presencia.

Pero ahora que se presentó el equipo especial, Durazo siguió sin figurar. Aunque, valga decir, alguien de su área se integró al grupo: Francisco Garduño Yáñez.

El hecho es que el Equipo Especial que habrá de coordinar Marcelo, presenta un rostro duro, agresivo.

De entrada, quien habrá de coordinar el despliegue de los seis mil efectivos de la Guardia Nacional en la frontera sur, es un militar en toda forma: el general brigadier Vicente Antonio Hernández Sánchez, comandante de la 36 zona militar en Tapachula, Chiapas.

Segundo, el responsable de enlaces con áreas de migración para registrar y dialogar con solicitantes de asilo es Francisco Garduño y tiene bajo su mando los centros de Rehabilitación Social. Su perfil es meramente policiaco.

Horacio Duarte, subsecretario de Empleo en la Secretaría del Trabajo, es conocido por su firmeza de carácter y su efectividad. A él tocará organizar el plan de atención a migrantes en espera de asilo en el norte del país.

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GEMAS: Obsequio de Alfonso Romo, jefe de la Oficina de la Presidencia, al descartar que se retome el proyecto del Aeropuerto Internacional: A Texcoco no se le mueve ni un pelo.

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@MARTHAANAYA

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