¿Trump será socio de México?

Esta sociedad nació con la nueva gerencia que en México lleva apenas 52 días y que tiene una nueva visión para acelerar a fondo el desarrollo interno

Armando Guzmán /  El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México
Armando Guzmán / El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México

Hoy lunes empieza el tercer año de la Presidencia de Donald Trump, en dos años ya le conocimos su lenguaje doble; el que expresa en publico y él que expresa en privado son tan distintos que cualquier persona razonable cuestionaría el equilibrio de sus canicas. Pero irse con esa finta, sería un error y grave.

Antes de seguir considere que para Trump hoy empiezan dos años más de sorpresas, autoritarismo, lenguaje doble y de acciones y cosas que no parecen cuerdas. Así que, anticipando eso hay que hacer un balance actual porque la relación de Trump con México al final de este mes se hará más intensa de lo que ha sido jamás. Si leyó usted bien, la relación entre los dos países se hará más intensa hasta crecer al nivel de sociedad.

Esta sociedad nació con la nueva gerencia que en México lleva apenas 52 días y que tiene una nueva visión para acelerar a fondo el desarrollo interno. Para el nuevo gobierno crecer y desarrollar todo lo que sea posible es una meta corta fundamental, y para eso como para todo lo que vale la pena, se necesita dinero.

Todo esto se lo cuento, porque en este caso parte del desarrollo mexicano interno dependió también de convencer a Donald Trump de ser un socio de la aventura económica mexicana más importantes de los últimos 50 años. No, no brinque, siga leyendo, hay mucho que considerar, porque Trump ya aceptó.

Primero: Hay que revisar el desarrollo actual de México. La frontera norte solita sigue empujando y se sigue llenando de industria y de negocios, el bajío está lleno y caminando con las automotrices, el centro tiene a la capital, las costas al turismo y el sur turístico de la Rivera Maya se defiende bien en el mercado mundial.

Segundo: Lo que es un desastre es el sureste y la frontera sur de México en donde hay unos cuantos cruces fronterizos más o menos controlados y cientos que son un perfecto relajo. Eso necesita cambiar y a Estados Unidos le conviene que cambie, eso fue lo que convenció al señor Trump de poner los dólares que se necesitan para lograrlo.

Lo que Trump y su gobierno aceptaron, fue poner avales por casi cinco mil millones de dólares. 4,800 millones para ser exacto.

El comunicado oficial dice; EU aumentará su apoyo a las inversiones que avancen los proyectos de infraestructura, que produzcan oportunidades y prosperidad mexicana en el sureste de México.

Las inversiones estadounidenses estarían aseguradas y avaladas por el gobierno de EU sí se usan en el sureste mexicano. El gobierno de Trump protegería cada dólar de pérdidas causadas por causas ajenas al negocio. Ahí lo tiene en blanco y negro. Espere usted a Mike Pompeo y a una delegación grande de funcionarios de EU en México al final de mes para formalizarlo.

Conclusión: Con esto se valida la expresión de Trump, que cada vez que en privado habla del nuevo presidente de México, dice que para él es, Terrific, ¡just Terrific! (¡Estupendo, simplemente estupendo!).

*Periodista

@armandoreporta

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