Tribus, al ataque en el PRD

El relevo de la dirigencia del partido en la ciudad, ahora colegiada, dejó una estela de inconformidades en las tribus

Esperanza Barajas / Primer Cuadro / Heraldo de México
Esperanza Barajas / Primer Cuadro / Heraldo de México

Triste papel del partido de la llamada izquierda que controló la Ciudad de México por 21 años. Las tribus del Partido de la Revolución Democrática (PRD) se pelean por el membrete y el financiamiento público, pues les brillan los ojos por los 59 millones de pesos que tendrán este año. Muy mala operadora política resultó Karen Quiroga para manejar el relevo en el partido.

La dirección nacional extraordinaria, o sea, la dirigencia colegiada, donde las tribus están representadas, dejó en manos de la iztapalapense el proceso de renovación en la ciudad, el bastión perredista más importante, hasta que apareció Morena.

Karen Quiroga, quien por ser un cuadro de la ciudad, con una presencia territorial, tenía mayores herramientas para el proceso de negociación, acordó con el diputado Víctor Hugo Lobo, de Gustavo A. Madero, el respaldo a cambio de un espacio para Nora Arias; incorporó del equipo de Leonel Luna, de Álvaro Obregón, a Daniel Pacheco y a Brenda Paola Villena, de su grupo de Iztapalapa, por cierto, todos de la corriente Vanguardia Progresista; además, a Carlos Estrada de Iztacalco, que pertenece a Nueva Izquierda.

Si bien los que llegaron tienen presencia territorial, son los perdedores de la pasada elección; incluso Héctor Bautista, líder nacional de Alternativa Democrática Nacional, reclamó que no se hubiera buscado a Julio César Moreno, alcalde de Venustiano Carranza. Karen Quiroga respondió que se puso en contacto, pero no se ha dado la reunión.

Se supone que a él le están apartando el quinto lugar de esa dirigencia colegiada.

Julio César Moreno está muy molesto por la forma en que procesaron el relevo, pues quería que uno de los suyos encabezara al perredismo en la ciudad, por ser de los pocos ganadores a nivel territorial; pero Fernando Belauzarán, de los Galileos, ya pidió el espacio para su corriente con el argumento de que no se tenía claro si el grupo de Venustiano Carranza iba a permanecer en el PRD.

Ya rindió protesta la nueva dirección el fin de semana, pero nadie ha tenido la delicadeza de buscar oficialmente y notificar a Raúl Flores que ya no es el presidente del partido.

El exlegislador había impugnado el proceso de elección de la dirigencia colegiada a nivel nacional, pero el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación resolvió y no le dio la razón; quizá con un poquito de oficio político, Karen Quiroga o los miembros del nuevo politburó perredista pudo convocarlo formalmente o invitarlo al proceso, pero no.

Por ahí se comenta que a estas alturas aún no tienen el acta de la sesión y tiene lógica porque la nueva dirigencia capitalina, reparte cargos, pide la intervención de las finanzas, pero no se ha presentado en las instalaciones de Jalapa, donde está la sede local.

El asunto es que muy mal mensaje envía lo que queda del PRD en la ciudad y si se frotan los bigotes por los 59 millones, aún tienen deudas y multas pendientes, así que la lana será menos.

 

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@esbarajas

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