¿Tres millones de centroamericanos en México?

El Instituto Nacional de Migración parece tomar la situación a la ligera. El costo de la improvisación sería altísimo

Manuel_López_San_Martín
Manuel López San Martín / Definiciones / Heraldo de México

Breve ejercicio de memoria. El 19 de octubre de 2018, el gobierno mexicano recibió a miles de migrantes centroamericanos con un muro de policías, a toletazos y lanzándoles gases lacrimógenos. Ese día llagaba la primera Caravana Migrante, que en realidad no era la primera. En el puente fronterizo, en Ciudad Hidalgo, Chiapas, sobre el río Suchiate, cientos de policías federales cerraban el paso a miles de hondureños, guatemaltecos y salvadoreños que huían de sus países tratando de sobrevivir.

Lo de aquel día fue inédito. La reacción del gobierno debía serlo, también. Y lo fue, para mal. Quienes migran lo hacen desesperados. Nadie abandona su familia, orígenes, tradiciones e historias, sólo porque sí.

Volvamos al México actual. Vivimos la otra cara de la moneda. En sólo 12 días, el Instituto Nacional de Migración (INM) emitió más tarjetas de visitante por razones humanitarias que en todo 2018. Un botón de muestra: del 17al 28 de enero, aprobó 15 mil 552 solicitudes y entregó 4 mil 750. Para ilustrar: el año pasado, el INM otorgó 14 mil 819 tarjetas de visitante por razones humanitarias y el año anterior, 2017, 9 mil 642. Apenas terminó el primer mes del año y México ya tiene un incremento de 5% respecto a todo 2018 y de 61% respecto a 2017. Y si sólo revisamos las tarjetas entregadas, en el periodo de 12 días señalado, ya se dieron 590% más que las proporcionadas en enero del año pasado: 4 mil 750 vs. 690 en enero de 2018. En el mismo lapso se otorgaron el equivalente a 28% de todas las tarjetas de residencia que emitió el INM el año pasado. La intención es plausible, pero resulta evidente que el INM no dimensionó los incentivos que creó cuando implementó esta política.

En 12 días las solicitudes crecieron de 989 el 17 de enero a 15 mil 552 al cierre del mes, un incremento de mil 472%. Si el aumento se mantiene constante, una proyección lineal tendría que encender los focos rojos. Si la política del INM continúa, en un mes se otorgarían 38 mil tarjetas, en un año 466 mil y en el sexenio 2.8 millones.

¿Esta listo México para recibir a casi 3 millones de migrantes? En EU ha quedado claro, no les abrirán la puerta. Vendrán a México, se quedarán aquí. ¿Qué políticas se van a construir? ¿Cómo se les apoyará? Si no se atiende esta realidad, el drama humanitario tendrá consecuencias aquí.

Mal haríamos en repetir el maltrato que reciben los migrantes al norte del río Bravo y, por supuesto, no debemos darles portazo, pero tampoco pueden eliminarse los controles. Estamos frente a una realidad que no admite ocurrencias y el INM parece estar tomando la situación a la ligera. Se necesita estrategia. No parece haberla. El costo de la improvisación sería altísimo para el gobierno del presidente López Obrador y para todo el país.

Off the record: Sube de volumen el radiopasillo en Palacio Nacional. Detrás de los constantes ataques a la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, estarían las manos de la pareja Sandoval-Ackerman. La quieren fuera del gabinete.

 

 

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@mlopezsanmartin

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