Trabajar desde casa, ¿quieres?

El Senado aprobó el home office. Aquí, los pro y contras de la dinámica preferida de los millennials

Gabriel Bauducco / Así de sencillo / Heraldo de México
Gabriel Baducco / Así de sencillo / Heraldo de México

El 63% de las personas (sobre todo las que habitan en el Valle de México) pasa más de media hora viajando para llegar a su trabajo (Inegi). Un tiempo en el que la vida se detiene: no eres productivo, casi no te relacionas con nadie, no estás con tus afectos. El tiempo, claro, debe duplicarse al sumar el trayecto de regreso. ¿Qué darías para poder trabajar desde tu casa? De hecho, casi la mitad de los mexicanos (48%), estaría dispuesta a cambiar de empleo si obtuviera ese beneficio.

Pues bien, el Senado de la República aprobó por unanimidad no sólo regular, sino también promover el trabajo desde el hogar o teletrabajo.

Sin embargo, todavía no te emociones, falta que pase por la Cámara de Diputados. Y, ¿qué sucederá cuando ya sea ley? Para empezar, habrá que tejer una enorme trama de regulaciones: cómo medir la productividad, las horas de trabajo, las responsabilidades y, también, los beneficios.

Si es verdad que –como dice la firma Citrix y publicó El Heraldo de México hace ya casi un año– para 2020, 80% de las actividades laborales se desarrollarán de manera remota, el panorama productivo de México habrá cambiado mucho. ¿Sólo 20% de las actividades laborales serán producción y manifactura?

Hoy, México, detrás de Argentina y Brasil, está entre los países de Latinoamérica que más implementa el home office.

Cuando Miguel Ángel Mancera era jefe de Gobierno de la capital del país, puso en marcha un programa con cinco mil empleados públicos. Los resultados fueron mayor productividad, ahorro en transporte público y ni hablar de los beneficios en el estado de ánimo de los trabajadores.

Desde luego, no es un hecho menor que decenas de empleados menos utilizando el transporte público significaría, además, mucha menos contaminación. Aunque algunos estudios a largo plazo, como el de la Escuela de Economía y Ciencias políticas de Londres, aseguran que a la larga, la productividad decae, los empleados conviven menos y no hay integración laboral.

La misma Citrix Systems, Inc., dice que 73% de los mexicanos trabaja con personas que se encuentran en otras oficinas o en otras ciudades. O sea, podrían hacer home office. El problema está en la seguridad cibernética. Las empresas mexicanas no son precisamente las que más invierten en eso. El hecho de compartir todo tipo de información por medio de plataformas públicas implica, al menos tiempo, un riesgo para la confidencialidad. El 49% de los empleados usa Google Drive para editar o almacenar información de la empresa y 41% usa Dropbox. Además, 80% habla de los pendientes del trabajo a través de apps como Whatsapp y Telegram.

Una de las cosas que habrá que tener en cuenta, es que un empleado trabajando desde su hogar, sigue siendo un empleado. Cosa que hoy muchos empleadores no tienen del todo en cuenta, de lo contrario, habría muchos menos pleitos pendientes en la Junta de Conciliación y Arbritraje. Así de sencillo.

Por GABRIEL BAUDUCCO

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