Totti, il capitano

La virtud más destacada de Francesco es la lealtad; a su club, a sus fans y a su ciudad... pero sobre todo, a él mismo


En El héroe de las mil caras, Joseph Campbell traza la ruta de los protagonistas en las tradiciones populares del mundo: oír el llamado, salir de casa, conquistarse a sí mismo mediante la conquista del camino, transformarse y volver.

Innumerables rostros, nombres y detalles identifican en particular a los héroes, pero el patrón se mantiene a lo largo de la historia y todo comienza fuera del hogar. Pero
toda regla tiene una excepción.

Nace en Roma, Italia, en 1976. Desde pequeño mostró interés por el futbol. En 1989 se integró al conjunto juvenil de la A.S. Roma y ascendió al primer equipo en 1993. Necesitó un par de años para establecerse como titular indiscutible y en 1997 es nombrado capitán, distinción que mantuvo hasta el 2017. Saquen las cuentas.

Todos recordamos a este enorme jugador por su clase dentro de la cancha, lo tenía todo: dribling, tiro de media distancia, inteligencia en cada pase, frialdad en los tiros
penales y, sobre todo, un liderazgo extraordinario; no era raro que, ante cualquier contratiempo, sus compañeros le entregaran el balón para que él resolviera.

Sus logros individuales son numerosos, destacándose el de Mejor Jugador Juvenil
de la Serie A (1999), Óscar al futbolista del año en serie A (2000 y 2003), campeón
goleador en la Serie A (temporada 2006-07), Bota de Oro (2007), y el Premio Nacional a la Carrera Ejemplar Gaetano Scirea en 2014. Las condecoraciones nacionales que reúne son el Collar de oro al Mérito Deportivo y la Orden al Mérito de la República Italiana (ambas en 2006).

Con su equipo, su único equipo, ganó la Serie A (temporada 2000-01), la Supercopa de Italia (2001 y 2007), la Copa de Italia (2006-07 y 2007-08). Con la Selección Italiana ganó la Copa del Mundo en 2006. Totti, el eterno Capitano, recibió un sinnúmero de jugosas ofertas económicas, que además le daban la oportunidad
de medirse y crecer con los grandes entre los grandes, pero él nunca quiso salir de su equipo, permaneció fiel, le dedicó su vida entera.

Entender a Francesco es muy complicado: Sí, me llegó una oferta del Madrid en 2003 (…). Me lo pensé muchísimo, pero mi mujer, mi familia y mis amigos me hicieron darme cuenta de que tenía que quedarme aquí. ¿Totti traicionó su destino de héroe? ¿Debió irse? Supongo que la respuesta está en aquellos por los que se
quedó y brilló como un jugador excepcional, está en el propio reconocimiento que el mundo le otorga a una leyenda que con su lealtad e integridad rinde un homenaje
más a la Ciudad Eterna.

Hace unos días dijo adiós en un partido trepidante contra el Génova, en el cual participó y ayudó a su equipo a clasificar directamente a la UEFA Champions League. Arrivederci Roma, arrivederci Totti.

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