Todo vale

La bronca que recibió Astudillo estuvo planeada, organizada y ejecutada por grupos identificados con Morena

Jorge Camacho / Diacrítico / Heraldo de México
Jorge Camacho / Diacrítico / Heraldo de México

Los sucesos registrados el 11 de este mes en Tlapa, Guerrero, son reveladores tanto de la consideración de López Obrador hacia los gobernadores legítimamente investidos, como de la verdadera naturaleza de los superdelegados. Los abucheos de los morenistas obligaron al gobernador a interrumpir su discurso, ante la indiferencia estudiada de Andrés Manuel y el regodeo de Pablo Amílcar Sandoval. Al concluir el acto oficial, el Gobernador se acerco al Presidente y le reiteró su respeto, pero exigió respeto, les recriminó a ambos su actitud a través de Twitter.

La violencia que padece Guerrero, la dificultad a la hora de combatir la inseguridad, los problemas de las instituciones estatales para combatir al crimen organizado no parece que importen ni al Presidente ni al delegado del gobierno federal. La observación expone a un presidente que así se asume respecto de una parte de los mexicanos despreciando a otra y a un delegado que, en lugar de servir al gobierno federal, opera como lacayo de su mentor. La bronca que recibió Astudillo estuvo planeada, organizada y ejecutada por grupos identificados con Morena que, ignorando las circunstancias del Estado, cifran todo interés en el asalto a la gubernatura. López Obrador y ad láteres empiezan a exhibir los propósitos de la 4T. Una vez en el poder, el populista lo ejerce con autoritarismo. El fascismo es consecuencia natural del populismo, cuyo origen se encuentra en el socialismo nacionalista que privilegia el interés del Estado por encima del de la Nación. Para el Estado, la ciudadanía está integrada por el pueblo; para la nación, por los ciudadanos.

Pocas veces AMLO ha manifestado de manera tan franca sus intenciones programáticas; en ninguna ha expuesto de modo tan evidente el cometido de los superdelegados. Ni a Andrés Manuel ni a Pablo Amilcar Sandoval les preocupa la situación de violencia e inseguridad en Guerrero. Únicamente les concierne la elección a Gobernador del 2021. Por un lado, el mensaje que enviaron en Tlapa con su negligencia y su complicidad con los alborotadores los desnuda frente a los guerrerenses. Por otro, muestra a un Presidente desinteresado de los problemas de los mexicanos en aquellos estados en que no gobierna Morena. El asunto es de calado porque vuelve papel mojado el discurso del Ejecutivo. Si López Obrador es reprobado en público, se trata de canallas; si el gobernador de otro partido es objeto de linchamiento, se reduce a libertad de expresión. La soledad que vivió Héctor Astudillo en ese templete es suma en la tragedia que padecen los guerrerenses. Guerrero está solo, porque el Presidente de México y el super Delegado lo han abandonado, pensando sólo en la rentabilidad electoral. La irresponsabilidad y el transfuguismo político están dejando a México sin democracia, sin una disidencia legítima y autorizada para ejercerla.

Diacrítico: Lo que es seguro es que no es honesto ni austero quien premeditadamente prevarica con el nombramiento. Y, mientras, reparten la Cartilla Moral de Alfonso Reyes que ningún miembro del gabinete ha abierto.

 

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@camacho_jorge

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