Todo es posible

Nunca he conocido un proyecto gobernante que no busque la trascendencia. Siempre buscan la forma de seguir teniendo el control

Héctor Serrano Azamar / Heraldo de México /
Héctor Serrano Azamar / Heraldo de México /

El jueves pasado, la Cámara de Diputados aprobó el paquete de reformas a la legislación en materia de revocación de mandato y consulta popular, con 328 votos a favor, 153 en contra y dos abstenciones.

El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, tendrá la posibilidad de aparecer en una de las boletas electorales en el año 2021, pero no es a fuerza, sólo si el titular del Ejecutivo lo decide.

Los candados establecen que dicha petición podrá hacerse de tres maneras: por solicitud del propio Presidente, por petición de 3 por ciento de los electores inscritos en la lista nominal o por una tercera parte de los integrantes de las cámaras de Senadores y Diputados.

Es un traje a la medida que ha sido confeccionado pensando en las elecciones intermedias del año 2021, habrá mucho en juego, principalmente el control de la Cámara de Diputados que hoy día ostenta Morena.

Conservar la mayoría en la cámara legislativa que representa al pueblo, es una tarea fundamental para poder cumplir con los planes del presidente López Obrador en la segunda parte de su sexenio.

El mandatario no puede darse el lujo de prescindir del acompañamiento y del respaldo del Poder Legislativo.

Sabe que la pérdida de la mayoría en alguna de las cámaras siempre ha sido el principio del fin para cualquier proyecto político, basta recordar que en 1997, antes de que el PRI perdiera la Presidencia de la República, perdieron el control de la Cámara de Diputados.

Hoy día los detractores del presidente López Obrador no escatiman en realizar diversos señalamientos, aseguran que la reforma en cuestión también abre la posibilidad para que el mandatario pueda reelegirse en el año 2024.

Afirman que por ahí va la cosa y señalan de forma contundente que se ha dado un golpe certero a nuestra democracia.

Y cuando llega la ineludible comparación con otros casos latinoamericanos como el de Venezuela, el juicio de la población no puede estar exento de suspicacia y zozobra, en ello basará la oposición su estrategia para poder generar un contrapeso en el apoyo popular del Presidente.

Ambas partes, el Presidente (quien ostenta el poder) y la oposición (quien quiere ostentarlo) están participando en el juego de la política, andan en lo suyo, en lo que siempre ha sido y difícilmente dejará de serlo, en la batalla por el poder.

Nunca he conocido un proyecto político gobernante que no busque la forma de trascender en el tiempo.

Siempre buscan, a través de los suyos, la forma de seguir teniendo el control y tampoco he conocido oposición alguna con verdaderas ganas de arrebatar el poder que hable bien del gobernante en turno, juegan cada uno en sus esquinas y con sus propios recursos.

Es fundamental que no dejemos de estar atentos a lo importante, a los datos duros, esos que no se pueden maquillar con la ideología, necesitamos saber ¿cómo? y ¿hacia dónde vamos? Pero con cifras, con números, después de eso, todo es posible.

 

@hserranoazamar

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