The gimme power

Un superhéroe, un policía que se infiltra en una organización de blancos y un oficinista que se vuelve millonario fueron los protagonistas de las nuevas películas afroamericanas

The gimme power

Hace 10 años platiqué con Spike Lee, el director afroamericano más importante de la historia. Sabía de antemano que no es un hombre sencillo para entrevistar, así que inicié platicando de nuestro amor mutuo por lo Knicks y los Yankees de Nueva York. Entró en confianza e inició su conocida verborrea sobre problemas raciales, los republicanos y la administración de Bush. Sin embargo, lo que más recuerdo fue una declaración: Un día, las películas sobre minorías van a mandar en Hollywood.

Ese día, por fin ha llegado.

UN POCO DE HISTORIA…

Este año, tres cintas enfocadas en la comunidad y cultura afroamericana se han colado tanto festivales internacionales de cine, en la temporada de premios de Hollywood, así como en el liderato de taquilla.

Este fenómeno no ha ocurrido de la noche a la mañana: nos podemos remontar a hace cerca de medio siglo cuando inició el cine Blaxploitation con los icónicos Shaft y Pam Grier, después a finales de los 80 surgieron dos cintas fundamentales para una nueva generación que reivindicaba su cultura: Boyz N The Hood y Do The Right Thing, de Spike Lee.

En los últimos años, entre Oscares para Halle Berry, Forest Whitaker, Viola Davis; el triunfo de Moonlight (inmerecido, pero esa ya es otra historia), una película producida, dirigida y protagonizada por talento afroamericano; y el fenómeno pop que representó Get Out, cimentaron el camino para que ahora, Black Panther, Blackkklansman y Sorry to Bother You, hayan sido nombradas por varios medios como unas de las mejores cintas de 2018.

Héroes de verdad

Hablar sobre Black Panther -personalmente creo que es una de las cintas más sobrevaloradas de este siglo- es reimaginar a los superhéroes como un legado cultural que ha dejado de centrarse en el color de piel o el patriotismo como carta de presentación. Otro héroe de la vida real fue Ron Stallworth, el protagonista de Blackklansman, nominada al Globo de Oro como Mejor drama, un policía que se infiltró en el Ku Klux Klan solamente usando su voz.

Esta película de Spike Lee, es una mezcla entre homenaje y denuncia a un país que acepta el racismo como modus vivendi. Sus personajes, enaltecidos por el Black Power de los 70, tratan de entender la moralidad ambigua de un sistema judicial capaz de entablar una misión para para desarticular una célula del KKK, como de acosar a un grupo de jóvenes afroamericanos.

Esta ambigüedad de tópicos, un tema recurrente en el cine de Lee, quien enfrenta ideologías opuestas en sus obras, es una mirada a la sociedad norteamericana actual; de hecho al final de la cinta nos muestra los levantamientos de la Alt Right en pleno 2018.

Perdón por molestarte

Al igual que en Blackkklansman, Sorry to Bother You toma como impulso narrativo el engaño: un empleado común y corriente de una oficina de telemercadeo, escala en los estratos godínez de su empresa cuando finge su voz y la cambia por una Voz de blanco.

La opera prima del comediante Boots Riley es una crítica a los siglos de esclavitud a la cual estuvo sometido el pueblo afroamericano. En su cinta, una sociedad distópica se somete a una empresa que promete casa y trabajo de por vida a todos aquellos que decidan renunciar a su vida.

A través de temas como la lucha de clases, la desigualdad económica y el capitalismo, Sorry to Bother You demuestra que los discursos socialmente relevantes se pueden transformar en arte y sobre todo, en una comedia inteligente.

 

Por JOSUE CORRO 

@JOSUE_CORRO

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