Tarango, un triunfo de la gente

Esta definición puede marcar un antesy un después de la política ambiental yla relación con el capital inmobiliario

Esperanza Barajas / Primer Cuadro / Heraldo de México
Esperanza Barajas / Primer Cuadro / Heraldo de México

La decisión de Claudia Sheinbaum de dejar sin efectos el proyecto de Miguel Ángel Mancera para urbanizar la Barranca de Tarango fue la conclusión de un largo proceso legal que iniciaron vecinos y organizaciones en defensa de esa área. La mandataria cerró un expediente legal que dejó abierto su antecesor.

En el proceso de transición durante las reuniones con la Procuraduría Ambiental y Ordenamiento Territorial, Sheinbaum Pardo conoció la serie de pendientes que iba a heredar del gobierno capitalino, supo de las acciones públicas y amparos interpuestos contra las acciones del jefe de Gobierno que tendría que enfrentar y al segundo día de su gobierno tomó la decisión de devolverle a la Barranca de Tarango la calidad de área de valor protegido.

Esta definición puede marcar un antes y un después de la política ambiental, la relación con el capital inmobiliario y el valor de la organización social en la ciudad; porque Mancera utilizó una argucia legal en medio del debate del Programa General de Desarrollo Urbano para urbanizar la barranca.

A fines de 2016, Mancera envió a la entonces Asamblea Legislativa la propuesta de Programa General de Desarrollo Urbano 2016-2030 sin consulta a la población a la que estaban obligados, proponía modificar usos de suelo en 80 por ciento del territorio, usar instrumentos como el Sistema de Actuación por Cooperación (SAC), polígonos y transferencias, entre otras cosas. Los diputados trataron de enmedar los errores y abrieron mesas de debate en 2017, nunca imaginaron que sería el espacio ideal para que personas de toda la ciudad, sin conocerse y con diferentes especialidades detuvieran el proceder ilegal de estos dos órganos de gobierno.

Esas personas crearon una red de alianzas y compartieron los conocimientos de cada uno, así se dieron cuenta que el gobierno capitalino publicó el 30 de junio de 2017 en la gaceta oficial un acuerdo para declarar un SAC para la Barranca de Tarango, de esta manera abrió la posibilidad para la comercialización y urbanización del terreno, con la absurda justificación de aprovechar bienes de la ciudad y evitar el riesgo de asentamientos irregulares.

Empezaron una batalla desde el anonimato, presentaron una demanda de acción pública en el Tribunal de lo Contencioso Administrativo, que les rechazaron porque carecían de interés jurídico; luego obtuvieron un amparo con el registro de algunas asociaciones y la representación de los pueblos originarios, además de que involucraron a la PAOT como tercero perjudicado.

Así lograron detener el acto de gobierno de Miguel Ángel Mancera, al cual Claudia Sheinbaum le acaba de dar carpetazo.

Para estos abogados, biólogos, antropólogos, sociólogos de Álvaro Obregón es muy gratificante que le devolvieran a la barranca la condición de área de valor ambiental, falta aun ver la respuesta de los agentes económicos que estaban interesados en edificar unas 3 mil 500 viviendas; pero eso no les quita el sabor de triunfo.

 

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@esbarajas

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