Stan, the man

En este mundo del periodismo parece que a veces perdemos la capacidad de asombro, pero siempre habrá un entrevistado que nos recuerde la pasión que sentimos


¿Cuántas personas en el mundo pueden tener 94 años y seguir tan lúcidos como para crear historias? No se me ocurren muchas, pero sí puedo hablar de una a quien tuve el honor de entrevistar hace unos días: El gran Stan Lee.

En este mundo del periodismo pareciera que a veces perdemos la capacidad de asombro, pero eventualmente siempre habrá un entrevistado que nos recuerde la pasión que sentimos al dedicarnos a esto. Alguien de quien aprendemos y nos llevamos algo interesante que transmitir a la gente. Así viví esta experiencia que hoy quiero compartir en esta columna.

Desde pequeños, mi hermano y yo siempre fuimos MUY fans de los superhéroes (o este tipo de personajes sobrehumanos, semidioses y dioses) y de caricaturas como Spider-Man, X-Men, Los Caballeros del Zodiaco, Los Thundercats, Los SuperAmigos, Defensores de la Tierra, Los Halcones Galácticos, Power Rangers, Spider-Man, Los 4 Fantásticos, La Mujer Araña, La Liga de la Justicia y He-Man y Los Amos del Universo. Soy tan fan, que un año a los Reyes Magos les pedí y me trajeron el castillo de She-Ra, la hermana de He-Man.

Recordé con emoción esa época de mis inicios como fan de los superhéroes ahora que estuve con quien es una de las figuras más grandes en el mundo de los cómics, creador del universo cinematográfico de Marvel y desde ya uno de los iconos más influyentes de la cultura pop: Stan Lee.

Sentarme junto a este hombre significaba regresar de cierta manera a esa niñez y entender mejor cómo es que este ser lograba reunir a unas 40 mil personas, dispuestos a pagar cantidades considerables por un autógrafo o una fotografía en la CONQUE 2017.

Fueron unos pocos minutos de charla y un par más antes para romper el hielo mientras se preparaba todo. Traía preparadas al menos 10 preguntas (sabía que le podría hacer cinco, a lo más).

Es casi imposible escoger las mejores preguntas para un hombre como él. Al final dejé que las cosas fluyeran, que se diera la charla, y ahí en el detalle de sus respuestas confirmé que es un hombre que al crear a estos personajes piensa en la identificación que los lectores puedan tener con los mismos. De esa manera, al admirar a estas figuras por las acciones que realizan, la gente podrá tomarlos como ejemplo y convertirse en superhéroes de sus propias vidas.

¿Cómo logra esa identificación? En sus propias palabras, Creando personajes humanos y completamente defectuosos como cualquier persona en el mundo. Sello indiscutible de los superhéroes de este escritor, quien tiene muy claro lo que quiere transmitir con sus historietas y su maravilloso universo. Por eso para muchos, yo incluida, esta figura es simplemente conocida como Stan, THE MAN.

Columna anterior: Mundo nostálgico

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