Sony, el fenomenal regreso

La reconfiguración de esta firma japonesa es uno de los casos más atractivos en materia tecnológica en esta década

Siempre he sido creyente de que Sony tiene una fórmula poderosa para mantenerse vigente y robusta en la industria de tecnología. En 2014 escribí que quienes vaticinaban su quiebra estaban fantaseando. Ya había análisis serios de bancos de inversión que miraban con interés su dura reestructura. Hacia principios de este año afirmé que esta era una de las empresas mejor posicionadas para masificar dispositivos IoT (Internet de las Cosas) en México, y ejemplifiqué con el Xperia Ear, el Xperia Touch y el Xperia Agent.

Ayer Sony dio a conocer los mejores resultados financieros en su historia y, de acuerdo con la agencia Reuters, le ponen en ruta de tener su mejor resultado anual en 20 años. Su director financiero declaró en Tokio que de ahora en adelante mantendrán un estilo basado en la presión (es decir, inspirados en las implicaciones del constante cambio tecnológico).

Sony tiene una gama de aparatos finamente diseñados y destacadamente elegantes en este momento. Su pantalla de alto rango dinámico reproduce como pocas los colores y tonalidades en resolución 4K. Sus videocámaras tienen un amplio espectro de funcionalidades y son mercadeadas a un muy buen precio (yo compré una hace pocos días, con el requerimiento de que debía tener una entrada para micrófono, lo que las cámaras de moda para uso deportivo nunca incluyen). Asimismo, sus audífonos, bocinas inalámbricas, barras de sonido y dispositivos inteligentes están cayendo de precio y elevando sus funcionalidades.

Sony está logrando una mezcla sumamente reveladora que le permite ser financieramente sólida: hay segmentos donde tiene caídas (como en Comunicaciones Móviles, donde descendió 3 por ciento); pero esto es más que compensado por otras fuentes de ingreso que crecen vigorosamente (como el segmento de Semiconductores, que se disparó 41 por ciento gracias a la venta de sensores de imagen). Asimismo, en su división cinematográfica, la firma está haciendo grandes apuestas con los derechos que tiene de los personajes de Marvel.

La cinta de Spiderman es un ejemplo del gran éxito de esta división en 2017. De hecho, ayer mismo se anunció que una nueva película con esa etiqueta, Venom —personaje originalmente asociado a Spiderman—, estará en pantallas en el otoño del próximo año.

Sony es cautelosa. En la llamada telefónica con analistas bursátiles la firma insistió en una visión conservadora en materia financiera, particularmente en lo que se refiere a su exposición a volatilidad cambiaria.

La reconfiguración de esta firma japonesa es uno de los casos más atractivos en materia tecnológica en esta década. La firma se reestructuró para dominar en pequeños nichos que ahora convergen. Su consistencia está rindiendo frutos. Hay muchas firmas de tecnología que no pueden contar esa historia en este siglo.

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