Sondeos y debate

Un ejército de encuestadores salió a las calles para preguntar si están de acuerdo con las decisiones del Presidente

Wilbert_Torre
Wilbert Torre / Serendipia / Heraldo de México

En la carrera política de Andrés Manuel López Obrador siempre ha ocupado un papel vital, como el del olfato al sabueso, la medición del pulso ciudadano. En el pasado difícilmente ha revocado una decisión. ¿Lo hará en la Presidencia?

Conocer la opinión de los ciudadanos ha sido fundamental en las decisiones y la estrategia de López Obrador en distintas etapas: en su larga lucha de opositor, en la oficina principal del gobierno de la ciudad, y en estos momentos en el gobierno central, en donde desde temprano, a menos de dos meses de distancia, comienza a calibrar el ánimo de la sociedad respecto de las decisiones anunciadas desde el cambio de administración, el 1 de diciembre pasado.

El nuevo gobierno ya cuenta con datos específicos sobre la opinión de la gente respecto de la ofensiva lanzada contra el robo de combustibles, una decisión que aumentó a 86 por ciento la aceptación del presidente López Obrador de acuerdo con distintos ejercicios realizados el último mes.

Pero en el mismo sentido aún no tiene claro lo que piensan los ciudadanos de medidas que han dividido opiniones, como la que cancelará los fondos para el programa de estancias infantiles para entregar el dinero, 1600 pesos cada mes, a las madres de los niños.

En días recientes, un ejército de encuestadores salió a las calles de la Ciudad de México y de las principales urbes del país para preguntar a los ciudadanos si están de acuerdo y respaldan las decisiones tomadas por el presidente de la República y la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum.

Entre las preguntas de este cuestionario no hay ninguna relacionada con la cancelación del aeropuerto en Texcoco o la derogación de la reforma educativa.

De su ausencia podría interpretarse que son decisiones tomadas y que no hay marcha atrás, a diferencia de la cancelación de las estancias infantiles, un tema que forma parte de las principales preguntas del sondeo.

El principal argumento del presidente para desaparecer las guarderías es que los fondos eran entregados bajo irregularidades que Andrés Manuel López Obrador ha comparado con mecanismos de corrupción como los moches por medio de los cuales los diputados autorizaban obras en el presupuesto a cambio de un porcentaje del dinero.

La pregunta en el cuestionario está planteada en blanco y negro (¿está de acuerdo en la desaparición de las estancias infantiles, sí o no?), lo que impide mirar otros aspectos implícitos en la decisión.

Cito el que más he escuchado citar en las discusiones de estos días: ¿Era necesario cancelar el programa en lugar de corregir errores? ¿Es correcta la decisión de proponer que las abuelas cuiden a sus nietos y reciban el dinero?

Esto me parece muy importante porque quizá por primera vez la sociedad está involucrada en una discusión que rebasa la parte técnica de las decisiones y tiene que ver con los temas de una sociedad cambiante: igualdad, oportunidades y equidad de género. Bienvenida esta discusión.

 

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@wilberttorre

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