Sólo los AMLO-economics harán finalista a Herrera

En esta “competencia” habrá quienes se desfonden en la primera vuelta (año) y otros que aguanten hasta la final

Verónica Malo Guzmán / El Heraldo de México / Tres En Raya
Verónica Malo Guzmán / El Heraldo de México / Tres En Raya

La competencia para estar en el ánimo de Andrés Manuel y con ello lograr visibilidad para 2024 ya empezó. Ayer, algunos columnistas colocaron en la carrera al secretario Arturo Herrera. Subrayaron que el presupuesto 2020, dadas las múltiples restricciones externas e internas, luce cumplidor, pues no incurre en déficits y se basa en cifras compartidas por los mercados. Todo eso se lo atribuyen —de más, creo— sólo al secretario de Hacienda. Se ha vuelto moda hablar de los Herreranomics. Pero…

Los fans de Herrera ignoran que los secretarios están en sus puestos por voluntad presidencial. Cuando hay algún error, ellos son los que renuncian con la carga a cuestas y si es correcto su desempeño, los vítores se los debe llevar el ejecutivo. Es la regla de oro: a los secretarios los pone y quita el Presidente; ninguno debe jamás opacarlo.

Al 2° grupo. Bastó la mañanera del lunes para que el mismo Presidente pasara de ubicar a Herrera de entre los punteros en la contienda por la grande —al lado de Ebrard y Sheinbaum— al grupo de rezagados: Durazo, Romo, Meyer, Moctezuma. En esa mañanera, el secretario Herrera se llevó la tercera (o cuarta, ya no sé) reprimenda en lo que va del sexenio. Quiso dejar solo a AMLO porque tenía otro compromiso. Pero el Presidente le dijo que no, que la conferencia de prensa era más importante. Herrera, así, se sentó en su sillita como niño regañado a escuchar y apoyar, en caso necesario, lo que su jefe dijera sobre el presupuesto.

López Obrador pareció decir: No se hagan bolas, Herrera sólo interpreta mi teoría económica. El presupuesto es mío, punto. Andrés Manuel puso énfasis en los AMLO-economics. Señaló la austeridad y el combate a la corrupción como basamentos del paquete económico; el objetivo de lograr una mayor equidad y un adecuado desarrollo y no sólo crecimiento; atacar la pobreza, e impulsar sus proyectos: Dos Bocas, Santa Lucía y el Tren Maya.

Mejores porristas. En esta competencia habrá quienes se desfonden en la primera vuelta (año) y otros que aguanten hasta la final. Serán muchas las variables y presiones que permitan/impidan que los suspirantes lleguen al 2024. Una prioridad es tener estrategas que señalen el rumbo y no comentócratas que los desgasten o quemen de más.

Arturo Herrera haría bien en escuchar menos a los expertos y ver más a los moneros, como Hernández, quien publicó un cartón imperdible: el presupuesto es optimista porque prevé que Herrera será secretario de Hacienda todo el año. Ello significa, ni más ni menos, que el poder de un secretario es prestado. El único que manda, hace, deshace, se equivoca y corrige es el Presidente.

Defensa del presupuesto. Arturo Herrera, buen economista, requerirá de la inversión privada, la confianza de los consumidores, una mejor situación económica mundial y la serenidad en los comentarios de Andrés Manuel. Variables que escapan a su control, sobre todo la última. Sólo así, el presupuesto presentado, ortodoxo, pero muy optimista, podrá cumplir las metas basadas en los equilibrios (muy precarios) que propone. Para que Herrera pueda continuar en la carrera del 2024 y por el bien de la nación, ojalá así sea.

POR VERÓNICA MALO GUZMÁN

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@MALOGUZMANVERO

edp

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