Sol y viento: desatar el potencial

El mapa solar muestra que la zona del desierto de Altar y puntos aledaños, y San Luis Río Colorado, es una de las siete con mayor radiación aprovechable

Jesús Ángel Duarte / Columna Editorial / Heraldo de México

El sol y el viento son elementos que sitúan a nuestro país en el escenario de volverse un actor protagónico de la comunidad internacional, ante los principales retos del siglo XXI.

 

De acuerdo al panorama energético global más reciente de Bloomberg, se proyecta que para el 2032 habrá mayor energía eléctrica producida a partir de fuentes no contaminantes que del carbón.

 

Durante este año, se contará con una inversión mundial en energías renovables por 2.6 billones de dólares (Naciones Unidas). Incluso en Estados Unidos (cuya actual administración determinó salir del Acuerdo de París sobre el Cambio Climático), hay meses en los que las energías limpias han superado en producción a las más contaminantes.

 

Al analizar los atlas mundiales de energía solar y eólica realizados por el Grupo del Banco Mundial -en asociación con organizaciones prestigiadas como ESMAP, SOLARGIS y VORTEX-, resulta alentador constatar el enorme potencial depositado en nuestro territorio.

El mapa solar demuestra que la zona del Desierto de Altar y puntos aledaños (como Puerto Peñasco y San Luis Río Colorado, en Sonora) y extendiéndose a otras localidades como Mexicali y Ensenada en Baja California, es una de las siete con mayor radiación aprovechable en todo el mundo. Otras regiones muy destacadas son el Desierto de Atacama y la región de la Puna en la zona fronteriza entre Chile, Argentina y Bolivia; el norte de África y sur de la Península Arábiga; y el Tíbet. 

 

En cuanto a energía eólica, nuestra región de La Ventosa en el Istmo de Tehuantepec sobresale también, colocándose entre las más preponderantes, como lo son la provincia de Guanacaste en Costa Rica, el Estado de Bahía en Brasil, Tamil Nadu en India, la provincia de Xinjiang en China, o la costa británica de Cumbria.

 

Nuestro país representa uno de los mercados más atractivos para el crecimiento de estas industrias, con una cartera de proyectos renovables identificados por al menos 4 mil millones de dólares; además, al ser actividades intensivas en mano de obra en muchas de sus facetas, esto implicaría la generación de 200 mil empleos.

Hoy en día, la Comisión Reguladora de Energía (CRE) tiene registros por 112 mil consumidores de energía vía techos solares. Así mismo, la capacidad instalada fotovoltaica tiene las condiciones como para iluminar 25 millones de hogares, y la generación eléctrica solar está programada para crecer 180 por ciento en el mediano plazo.

 

Por lo tanto, si bien no es poco lo que se ha hecho en la materia hasta la fecha, el camino por recorrer es aún gigantesco. En ese sentido, es imprescindible propiciar la certidumbre y el entendimiento entre el sector público y la iniciativa privada nacional y extranjera, a efectos de remover cualquier posible obstáculo al pleno desarrollo de este sector tan prometedor.

 

Utilizando una metáfora no siempre afortunada, podríamos afirmar que México tiene como destino manifiesto convertirse en una verdadera potencia global en energías limpias. Asumamos el reto.

POR JESÚS ÁNGEL DUARTE
COLABORADOR
@DUARTE_TELLEZ


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