Silencio abrumador

El Presidente sólo se refirió a las cámaras de Senadores y Diputados, para hablar de las iniciativas que envió o enviará

Ana Lilia Herrera / Diputada Federal PRI
Ana Lilia Herrera / Diputada Federal PRI

El que calla, otorga, afirma la sabiduría popular, y la frase inquieta al advertir las omisiones en el primer discurso del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien anunció que más que el inicio de un nuevo gobierno, comienza un cambio de régimen político (…) una transformación pacífica y ordenada, pero al mismo tiempo, profunda y radical.

Preocupa que no haya sido más explícito, pues si algo debiéramos cuidar es el avance legal e institucional que hemos logrado en la pluralidad, para acotar los excesos del poder concentrado en una sola persona.

A decir del jurista Pedro Salazar Ugarte, uno de los saldos a 100 años de la Constitución de 1917, es el decidido acotamiento del poder presidencial, que dejó en el camino sus poderes metaconstitucionales y hoy debe desempeñar sus tareas en un contexto de poderes divididos y de funciones compartidas, sin olvidar a los Organismos Constitucionales Autónomos (OCA). ¿Dónde quedan los contrapesos y funciones del Poder Legislativo, los gobernadores (también electos por el pueblo), el Poder Judicial y los OCA?

El Presidente de la República sólo se refirió a las cámaras de Senadores y Diputados para hablar de las iniciativas que envió o enviará para crear, por ejemplo, la Guardia Nacional. ¿Se refería sólo a su mayoría? El papel del Congreso ha sido fundamental como contrapeso del Poder Ejecutivo y, sin duda, la pluralidad y la representación otorgada en las urnas, pueden y deben sugerir mejoras en el ámbito de su competencia.

A propósito de la justicia, afirmó: Siendo honestos, como lo somos, si abrimos expedientes, dejaríamos de limitarnos a buscar chivos expiatorios, como se ha hecho siempre…, y aquí de nuevo surgen las dudas: ¿la nueva Fiscalía no tendrá independencia en su actuar?, ¿veremos proliferar comisiones de la verdad que sustituyan las facultades del Poder Judicial o deberíamos fortalecer la independencia y los recursos para garantizar la eficiencia de este último?

Sobre los OCA, hizo bien en expresar que respetará la autonomía del Banco de México, pero ¿por qué reconocer al presidente saliente su respeto a la voluntad popular en la pasada elección? ¿Dónde queda el Instituto Nacional Electoral y su autonomía del Ejecutivo desde 1996?

Ni gobernadores ni alcaldes merecieron expresión alguna de colaboración o coordinación. La mención más cercana fue sobre la descomposición de sus cuerpos policiales que, sin generalizar, dijo, están bajo el dominio de la delincuencia. Puede ser, pero sin propuestas para fortalecer esas policías, ¿sólo esperaríamos una inoperante subordinación?

Estoy a favor de acabar con la desigualdad y de separar el poder económico del político, pero la única forma de garantizar que los presupuestos lleguen a quien los necesita y de que lo público denote calidad y dignidad, es mediante las leyes y las instituciones, porque la historia ha demostrado que no basta la voluntad de una sola persona.

Los silencios del nuevo Presidente son abrumadores. Ojalá nos dé certidumbre.

 

ANA LILIA HERRERA ANZALDO

DIPUTADA FEDERAL

@ANALILIAHERRERA

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