Shyamalan: Amor y Odio

Casi 20 años después de que se estrenara “El Protegido”, el cineasta decidió ponerle fin a la trilogía “Glass”, que estrena este fin de semana

Shyamalan: Amor y Odio

Shyamalan es el único hombre que ha logrado provocarme lo que ningún otro: confundirme. Porque yo podré haberme equivocado mucho en el amor, pero nunca puse en duda lo que mi corazón dictaba. Si él decía que lo que tenía frente a mí era amor, entonces yo amaba intensamente. Nunca dudé un segundo con respecto de mis emociones. Hasta que llegó a mi vida Manoj Nelliyattu Shyamalan. Este cineasta que me enloqueció cuando lo conocí por allá de 1999 a través de los ojos de Cole Sear (Haley Joel Osment), un niño que juraba ver gente muerta y que a través de la ayuda de un místico psicólogo (Bruce Willis), logra entender lo que estaba ocurriendo a su alrededor (El Sexto Sentido). Entonces dije: ¡Wow! Éste es el hombre que le pondrá a mi vida el suspenso que necesitaba. Me atrapó y yo caí rendida ante él. Después vino a contarme una historia de un hombre inmortal, un tipo de superhéroe que con tan sólo tocar a la gente podía identificar si había maldad en su ser (El Protegido), aunque no estaba segura de que me hubiera convencido del todo, se la compré porque tengo un especial crush con los superhéroes.

Dos años más tarde, M. Night, como le decimos de cariño, vino a contarme una historia de extraterrestres (Señales), que se la pasé pero no me convenció del todo. Luego otros dos años después me habló de unos aldeanos que vivían aterrorizados por unos seres que habitaban en las afueras (La Aldea), esto, sin duda, llamó mi atención, pero por primera vez comencé a sentirme confundida, pues no estaba segura si el desenlace me había gustado y tanto giro de tuerca al final, como que ya me estaba cansando. A partir de ahí fue cuando comenzó la debacle de nuestra relación y se convirtió en el primer hombre que logró hacerme sentir confundida. Historias como La Dama en el Agua, El fin de los tiempos, El último maestro del aire y Después de la Tierra hicieron que perdiera la fe en él. Pero entonces, con la cola entre las patas, vino a pedirme perdón con el filme La Visita, el cual sacó a este indio-estadounidense de su zona de confort para reivindicarse en el género.

Hace dos años llegó con Fragmentado, cinta con la que buscaba darle continuidad a aquella película del superhéroe, presentándonos a un hombre con Trastorno de Identidad Disociativo (James McAvoy), cuyas 24 personalidades parecían ser interesantes. Me gustó encontrarme de nueva cuenta con ese hombre del que me había enamorado. Pero volvió a hacer de las suyas con Glass, el cierre de la trilogía que empezó con El Protegido y me dejó confundida. Otra vez. Mientras veía la película me fui sintiendo atrapada, pero algo sucedió que me perdió por momentos, me mareó, volvió a agarrar vuelo y hacia el final me quedé con cara de what. Lo siento, pero no sé qué pensar. No sé si me gustó o no el filme que de entrada no alcanzo a ubicar a quién lleva de personaje principal. La sigo digiriendo y tratando de identificar mis sentimientos por este hombre que me vuelve a dejar así de confundida.

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