Sheinbaum y el no-dilema de la F1

El evento mantiene al país en un circuito internacional de gran calidad y a la ciudad le da visibilidad global

Carlos_Mota
Carlos Mota / Un montón de plata / Heraldo de México

Este lunes el portal Animal Político publicó una nota que describe con puntualidad los costos en los que ha incurrido el gobierno, durante los últimos años, para la realización del Gran Premio de México de la Fórmula 1. La nota firmada por Arturo Rangel señala que la derrama económica, de 23 mil millones de pesos es 600% mayor al monto de dinero público que se tuvo que pagar para realizar todo el evento.

Muchos aficionados a la F1 están perturbados porque Claudia Sheinbaum dijo que no es seguro que se renueve el contrato con la empresa de carreras, debido a que los 400 millones de pesos que el gobierno invierte anualmente no se recuperan.

En mi opinión, Claudia Sheinbaum tiene razón. ¿Por qué el gobierno tendría que erogar 400 millones de pesos al año, de nuestros impuestos, para que sean las empresas privadas las obtengan el beneficio económico? Hay otras erogaciones públicas que generan beneficios amplios, y está bien. Pero esta parece generar beneficios cada vez más específicos.

La realización de la F1 en México es una gran idea que surgió del gobierno anterior: mantiene al país en un circuito internacional de gran calidad y a la ciudad le da visibilidad global. Lo que el gobierno debe resolver es la ecuación para que: (1) el gobierno capture beneficio económico, como lo hacen las empresas; (2) las compañías que obtienen las ganancias por el evento contribuyan con una mayor proporción en la inversión; o (3) se creen instrumentos financieros que hagan sustentable el evento de manera permanente.

Es hora de que los financieros de CIE, de los bancos de inversión y de las empresas beneficiadas de la F1 —hoteleros, restauranteros, etc.— se pongan creativos e inventen una fórmula que permita continuar con el evento y a todos contribuir con parte de la inversión que hasta ahora les hemos regalado con nuestros impuestos. No es tan difícil, quizá hasta pueden bursatilizar un instrumento que prometa buenos rendimientos, como los que muchos han obtenido sin poner un solo peso (hoteles y restaurantes clasifican a la perfección en esta categoría).

En mi opinión, no hay dilema para Claudia Sheinbaum. La F1 debe seguir. Su efecto multiplicador es incalculable, y los beneficios económicos (i.e.: la derrama), cada vez está mejor contabilizada. Eso sí: si los financieros concluyen que no se puede, porque los beneficios se dispersan demasiado, quizá en el fondo el cálculo de la derrama fue erróneo.

FRACASÓ VISITA DE ESPAÑA

La visita del presidente del gobierno español Pedro Sánchez a México fue un rotundo fracaso para los negocios binacionales. Es lo que dicen empresarios que estuvieron en los encuentros. Todo se agravó cuando AMLO le habría expresado a Sánchez que no quiere hacer negocios con las empresas españolas, por corruptas. Al parecer el caso OHL lo marcó.

 

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@soycarlosmota

 

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