Gobierno de contrastes

El Presidente llamó a los banqueros a reducir las comisiones que cobran a cambio de reconocimientos

Wilbert_Torre
Wilbert Torre / Serendipia / Heraldo de México

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador será recordado como uno de contrastes definitivos: cambios políticos inéditos, y en muchos casos, la misma sopa, pero disfrazada.

Hace unas horas, el Presidente anunció una de las decisiones más positivas, una señal efectiva de cambio político y un acto de justicia, aunque en pequeñas dosis, para retribuir a los ciudadanos: convocar a los bancos a que reduzcan las comisiones que cobran, y, a cambio, el gobierno les entregará reconocimientos cada año, en la convención bancaria.

El Presidente justifica la propuesta en un propósito de fomentar la competencia y evitar que haya monopolios.

Es una señal positiva, además, porque todo parece indicar que el gobierno decidió dar marcha atrás en la polémica decisión de que Banco Azteca fuese el conducto para que millones de personas reciban becas, pensiones y otros estímulos sociales.

Pero volvamos al anuncio. Llamó a los banquerosquiero convocarlos de manera muy respetuosa, les dijo– a poner en marcha un plan para cobrar menos comisiones a los paisanos migrantes que envían remesas a sus familiares. Estamos hablando de 35 mil millones de dólares al año en remesas.

López Obrador volvió a citar, como en otros casos, las condiciones precarias o de involución en distintas áreas de la administración pública y del país. Esta vez le tocó el turno a los bancos.

El Presidente les pidió mejorar el servicio y la inclusión financiera para que los bancos tengan oficinas en todo el país. Las campañas le mostraron que no existen sucursales en la mitad de las cabeceras municipales del país. Tiene que ampliarse, tiene que extenderse, les dijo.

En el más amplio sentido de la justicia, los bancos deben retribuir a los mexicanos lo mucho que los mexicanos les han dado. El rescate de los bancos en el gobierno de Ernesto Zedillo.

La deuda que sin preguntarnos de ninguna manera nos impuso el Congreso, en la época de oro de la la alianza PRI-PAN, 20 años después ha crecido a 838 mil millones de pesos, de su estado inicial de 687 mil millones de pesos.

Sería un ejercicio complejo por las fusiones y la desaparición de bancos, pero sería deseable que en un gesto de agradecimiento a los ciudadanos que los salvaron de la quiebra, les regresaran –nos devolvieran– parte de ese rescate que se pagó con nuestros impuestos.

Parafraseando a Pablo Iglesias de Podemos, en España: si los bancos no viven una situación de crisis, deberían pagar decentemente lo que recibieron del erario público, como cualquier ciudadano debe pagar sus créditos o enfrentar las consecuencias.

Es un juego puro de voluntades. Otra prueba para la 4T y para revisar, más allá de las encuestas que han colocado al Presidente en los cuernos de la luna, si en el otro espejo que no es el los números fríos, sus iniciativas reciben efectivamente respaldo de los actores políticos o económicos o sociales para lograr las transformaciones que desea para el país.

 

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@wilberttorre

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