Sedentarismo en México

Hoy, 64 por ciento de la población activa físicamente realiza deporte o ejercicio en instalaciones o lugares públicos

Jaime_Núñez
Jaime Núñez / Al mando / Heraldo de México

Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), de Julio A. Sanatella, señalan que menos de la mitad de la población de 18 años en nuestro país –alrededor del 41.7 por ciento– realiza deporte o ejercicio en su tiempo libre.

En otras palabras, seis de cada 10 mexicanos son sedentarios. De acuerdo con los resultados del Módulo de práctica deportiva y ejercicio físico 2018, esta cifra no ha tenido variación significativa desde 2013. Cabe destacar que 64 por ciento de la población activa físicamente realiza deporte o ejercicio físico en instalaciones o lugares públicos, mientras que sólo 33 por ciento acude a instalaciones o lugares privados.

¿Cuáles son los primeros hechos que podemos deducir de estos números?

Uno, que el problema de la obesidad en el país –que actualmente alcanza a siete de cada 10 mexicanos– no es únicamente un problema de alimentación, sino también de actividad física, estilos de vida y falta de políticas que verdaderamente estimulen el ejercicio entre los más jóvenes.

De entrada, si ya saben que la mayor parte de los que hacen ejercicio lo hacen en parques y espacios públicos, ¿por qué no invertir en mejores instalaciones, pistas para correr, áreas verdes, entre otras actividades? Es pregunta para Germán Martínez, director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Ana Gabriela Guevara, directora de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), y Jorge Alcocer, titular de la Secretaría de Salud.

MOVILIDAD, IGUAL A CALIDAD DE VIDA

Si yo le dijera que el Valle de México, junto con Saltillo y Guadalajara, son los tres espacios urbanos del país con la movilidad más competitiva, me lo creería. Bueno, pues esto y otros datos podemos observar dentro del Índice de Movilidad Urbana 2018, que elaboró el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) de la mano de sus especialistas Fátima Masse, Manuel Molano y Óscar Ruiz.

El estudio destaca que la movilidad dentro de las ciudades se convierte en parte fundamental para su eficiencia, viabilidad y desarrollo económico sostenible, vemos también que las autoridades estatales y municipales deben aplicar políticas que promuevan un crecimiento denso y ordenado, que el transporte público tenga viabilidad financiera y sea visto como una verdadera alternativa para el uso de los ciudadanos, con capacidad de operar de la mano de plataformas tecnológicas que conocemos hoy en día –para esto último piden que la regulación no se convierta en barrera de entrada–.

Para nadie es un secreto que desde hace varios años la gran mayoría de autoridades ha privilegiado con decisiones de política pública y desarrollo de infraestructura el uso de automóviles particulares, práctica que generó, durante el periodo que corrió de 1990 a 2015, un crecimiento a tasa anual promedio de 5.3 por ciento en el parque vehicular, mientras que la población en igual lapso registró un incremento tan sólo de 1.5 por ciento.

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@janupi

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