Se empata la 4T con la agenda de Trump

Se presenta una inusual captura de cubanos, que antes eran de los extranjeros más favorecidos

Raymundo Sánchez  / Periscopio / Heraldo de México
Raymundo Sánchez / Periscopio / Heraldo de México

Giro de 180 grados dio la cuatroté en la política de migración: al inicio del gobierno dio la bienvenida, con bombo, platillo y protección, a las caravanas de Centroamérica que entraron al país por Chiapas, pero cuatro meses después echó a andar la mano dura y aumentó 60 por ciento el arresto de indocumentados, por parte del Instituto Nacional de Migración, a cargo de Tonatiuh Guillén López.

En marzo, esa instancia capturó a 12 mil 756 extranjeros, y en abril subió a 20 mil 564. Crecimiento inusual que se explica, en parte, por presiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien amaga con cerrar la frontera, si gobierno mexicano no hace lo suficiente para frenar a los hermanos de otras nacionalidades que buscan alcanzar, vía México, el sueño americano.

Decimos en parte porque se presenta también una inusual captura de cubanos, que anteriormente eran de los extranjeros más favorecidos tanto en México como en Estados Unidos, debido a la Ley de Ajuste Cubano, suprimida por Barack Obama, con la que las personas de esa nacionalidad recibían refugio en el vecino del norte con tan sólo poner un pie en su territorio.

Ahora los nacidos en la Isla son tratados, en México y en Estados Unidos, como cualquier migrante. Sin privilegio y, sobre todo, sin apoyos humanitarios.

La percepción de los defensores de migrantes es que la cuatroté está empatando su agenda migratoria con la visión de Trump, quien hace unos días celebró que México, por primera vez, está deportando gente a Honduras, Guatemala, El Salvador y otros países por primera vez, no la cantidad suficiente, pero están aumentando.

Igual que hizo la mayoría de Morena en el Congreso al aprobar en tiempo récord, la Reforma Laboral que exigió el magnate para palomear el T-MEC.

Reelección se avecina en Morena: la actual dirigente de ese partido, Yeidckol Polevnsky empezó el domingo, en Tamaulipas, su campaña para quedarse como jefa máxima del partido en el poder.

Y lo hizo tundiendo con insultos a su, hasta ahora, principal rival, Alejandro Rojas Díaz Durán, ex jefe de asesores de la bancada de Morena en el Senado, y uno de los políticos más cercanos al líder de esa fracción parlamentaria, Ricardo Monreal.

En su discurso ante candidatos y militantes de ese partido, llamó a la unidad, pero tachó a su rival de mequetrefe y perro pantorrillero.

El aludido celebra: ¡Qué bueno! (que compita), pero que sea en elección abierta, con voto libre y secreto. Ah, y que renuncie al cargo para no ser juez y parte.

EN EL VISOR: Más hábiles que el mítico escapista Harry Houdini resultaron los militantes del PRI. De los seis millones 740 mil 449 priistas que había hasta la elección del 1 de julio de 2018, ahora sólo quedan un millón 360 mil 184. Se esfumaron más de cinco millones.

dc

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