Sandro García–Rojas Castillo: Arrastrar el lápiz

Mucho trabajo está por llevarse a cabo en México si queremos realmente hacer de la estrategia una realidad

Sandro García–Rojas Castillo: Arrastrar el lápiz

Forjar una idea, hacer un plan, poner en marcha un proyecto, levantar una empresa, es mucho más que sólo concebirla en el mundo de las ideas. Ponerlo en marcha, es, como sucede con los murales de mosaicos bizantinos, tener claro el qué y organizar y dirigir a los artesanos en pegar pieza por pieza. La estrategia es al mundo de las ideas, lo que la táctica al mundo de las acciones.

Diseñar o planear es tener miras y ciertos dotes de claridad futurista. Es construir aquello que no existe. Es inventar lo aún desconocido. Pero tanto mérito tiene quien diseña, como aquel que logra ponerlo en marcha, verlo nacer, construirlo. Las acciones que implican poner algo de pie, no sólo requieren de un diseño bien pensado, sino sortear con los altibajos y pormenores, incluso a veces óbices que parecen invencibles, para echarlo a andar. En ciertos escenarios, merece el táctico más reconocimiento que el estratega.

Arrastrar el lápiz es una coloquial forma de definir a aquellos que ponen en marcha algo, que trabajan por ello, que lo consiguen a pesar de los impedimentos, trabas o dificultades. El operador que arrastra el lápiz, logra, alcanza, consigue.

Cuando nos preguntamos si tenemos un rumbo determinado, un modelo de país, una estrategia de lo que queremos ser, rara vez reflexionamos y, ante la falta de resultados inmediatos, nos inmolamos en la respuesta fallida y preocupante de que no lo tenemos. Pero echemos un vistazo a los números en muchos rubros y quizás eso sea falso. Tenemos un rumbo; tenemos un andamio sólido, un país que sabe lo que quiere; en marcha, que crece, se defiende, se posiciona internacionalmente.

Educación, telecomunicaciones, finanzas y economía son prueba clara. El país está creciendo de manera sostenida. ¿Y los demás temas urgentes? Existe rumbo, existe plataforma para llevarlos a cabo, existe una voluntad colectiva, al menos, de su urgencia y apremio por conseguirlo.

Hay muchos temas que requieren plantear estrategias distintas, es cierto. Pero muchos otros requieren únicamente del tiempo y trabajar más para alcanzarlos. Requieren que se arrastre el lápiz, una y otra vez, con una y otra propuesta, con ensayos y errores para lograr ponerlos en marcha. El diseño o la estrategia están sobre la mesa. El México que queremos ya lo conocemos y comulgamos con su concepción; falta el cómo, la táctica, la operación, la puesta en marcha.

Mucho trabajo está por llevarse a cabo en México si queremos realmente hacer de la estrategia una realidad. En muchos temas no se requiere gente con ideas novedosas que cambien radicalmente los andamios, con cambios sistémicos, con reinvenciones; sino más bien, se requiere gente que empeñe su creatividad y esfuerzo para poner en marcha un plan que hemos forjado; un México en el que se sostenga y se consolide lo que se ha hecho bien; un México que se construya, con acciones y arrastrando el lápiz. Alcanzar el México que ya diseñamos, el que queremos ser.

 

@GarciaRojasSan

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