Salud a la mexicana

Andrés Manuel López Obrador promete un sistema de salud de primer mundo

Gabriel Baducco / Así de sencillo / Heraldo de México
Gabriel Bauducco / Así de sencillo / Heraldo de México

El presidente López Obrador aseguró hace apenas unos días que erradicará la corrupción en el sistema nacional de salud (gracias) y prometió que en dos años el país estará a la altura de Canadá, Reino Unido y Dinamarca en atención médica (gracias otra vez). Pero… ¿cómo están esos países?

A una semana de terminado 2018 hay cifras poco claras, pero las de 2017 ya están cerradas y nos sirven para entender qué tan lejos estamos. Y cuánto nos costaría alcanzarlos.

Saber que de acuerdo a la cantidad de dinero invertido en salud, México está en el puesto 19 de los 192 países reportados, podría resultar alentador, pero no. Y no, porque la diferencia entre los primeros y los de poco más abajo es enorme. Canadá está en el puesto 8. Reino Unido en el puesto 6. Y resulta que Dinamarca en el 22. En los números finos aparece el abismo.

En 2017, el gasto público per cápita en sanidad de Dinamarca fue de 4,315 euros por habitante. El de Canadá, 2,910. El de Reino Unido 2,681. Y el de México… 232 euros por habitante. Casi veinte veces menos que Dinamarca. El abismo. Esto se desprende de los datos almacenados por la OCDE y el Banco Mundial y recopilados por datosmacro.com. Estas cifras se obtienen de la división del presupuesto general dividido por la cantidad de habitantes. Salgámonos de los números para ponerle contexto al asunto. Ninguno de los países con los que nos estamos comparando y a los que pretendemos alcanzar tienen un problema de raíz tan grave y tan extendido como el de México: la pobreza, la desnutrición y la enorme cadena de problemas sanitarios que esto arrastra en la población, en muchos casos, a lo largo de toda su vida. Y ninguno de ellos tiene la macabra combinación que aquí se da: millones de personas obesas, con hambre… hambre que no debe ser puesto en los márgenes de la saciedad, sino de la deficiencia alimentaria. Eso, le cuesta al sistema de salud pública miles de millones en cuidados paliativos para enfermedades prácticamente incurables, como la diabetes.

Independientemente de todo eso, hay un punto en el que López Obrador puede hacer mucho, mucho de verdad, teniendo en cuenta la enorme mayoría de legisladores a su favor en casi todo el país. Está claro que buena parte de esto está trazado por un escenario que se dibuja con voluntades políticas. Y para cambiarlo hacen falta votos de legisladores. Mientras México destinó apenas 2.8 % del Producto Interno Bruto al gasto de salud; Canadá, 7.3 %; Reino Unido, 7.9 % y Dinamarca, 8.6 %. El abismo otra vez.

Si revisamos los datos históricos de cuánto dinero se ha destinado a la salud en México, entenderemos mejor qué tan poco le ha importado a nuestros gobernantes.

En 2014, México dedicó 11.58 % de su gasto público total a sanidad y diez años atrás el porcentaje fue de 12.79 % del gasto público. Ha ido cayendo lenta y sostenidamente. Así es que al abismo, hay que sumarle el abandono. Así de sencillo.

 

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@gabrielbauducco

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