Saltillo

Actualmente, en la capital de Coahuila habita cerca de un millón de personas, y es centro de una zona económica pujante

Silvia Novoa Fernández / Directora general para México World Vision, organismo humanitario internacional / El Heraldo de México

No se sabe la fecha exacta del arribo de los primeros peninsulares al valle que hoy ocupa Saltillo. Antes de 1577 ya lo habían visitado exploradores que buscaban minerales para financiar a la Corona o civilizar a indios aplicando la pedagogía de los latigazos.

Actualmente, en la capital de Coahuila habita cerca de un millón de personas, y es centro de una zona económica pujante. El trazo de sus calles y el diseño de sus edificios hacen memoria de nuestro pasado colonial.

El 25 de julio de 1577 se aceptó como fecha de fundación de Saltillo, y en 1591, a un lado de ella, se estableció el pueblo de San Esteban de la Nueva Tlaxcala.

Saltillo ha sido testigo y protagonista de múltiples acontecimientos. En sus calles camina la historia.

Hay una sabiduría colectiva que mezcla el mundo chichimeca, español y tlaxcalteca.

Pero también hay algo de sefardí, palestino, libanés y anglosajón que se asoma a cada paso que damos por sus plazas y vecindarios.

El templo de San Esteban o la Catedral de Santiago han visto pasar a expedicionarios españoles, funcionarios de la monarquía que levantaban inventarios de la lejana provincia, insurgentes que huían tras la derrota, soldados americanos, modestos republicanos que luchaban contra el imperio, revolucionarios norteños y un montón de presidentes.

En las calles de Saltillo caminó Alberto del Canto, fundador de la ciudad; Francisco de Urdiñola, Xicoténcatl el joven, el cura Hidalgo, Santa Anna, Taylor, Juárez, Acuña, Madero, Carranza, Torri, Valle Arizpe, Vito y Miguel Alessio Robles, Cárdenas y muchos más.

Bueno, lo hizo hasta Edward Hopper, famoso creador norteamericano que desde el techo del antiguo Hotel Arizpe Sáenz pintó la ciudad, su cielo hermoso y sus azules montañas.

El santo patrón de Saltillo es Santiago Apóstol, que se impuso a San Esteban, el protomártir cristiano protector del poblado tlaxcalteca.

Sin embargo, la fiesta más importante es la del Santo Cristo, el 6 de agosto. Hasta quienes no creemos en los milagros sabemos que el Señor de la Capilla es muy cumplidor.

Hoy, Saltillo sigue siendo la ciudad limpia y culta que narra Miguel Alessio Robles en Perfiles de Saltillo.

Pero también, según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del INEGI, es la que tiene una mayor percepción de seguridad en el país; la segunda con mejor movilidad urbana, según el IMCO, y una de las mejores para invertir en México.

No es tarde para felicitar a la Atenas del Norte, y menos para aclarar lo modesto que somos los saltillenses cuando describimos a nuestra ciudad.

Por cierto, yo soy antitaurino y estoy por la abolición de las corridas, pero no tengo duda de que el mejor torero que ha visto el mundo es mi paisano Armilla.

POR RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

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