Y serás leyenda

Más de 40 mil corredores participarán el próximo domingo en el 35 Maratón de la Ciudad de México, considerado entre los mejores 10 del mundo


Correr un maratón, aunque sea sólo una vez en nuestra vida, nos convierte en leyenda. Tal vez sólo para nosotros, pero leyenda al fin. Terminar y cruzar la línea de meta es una de las emociones y de las hazañas personales más importantes e intensas para un corredor. Te cambia la perspectiva de las cosas, sobre todo si es el primero que corres.

Y es que el maratón no es sólo una carrera: es la madre de las carreras y como tal hay que tenerle respeto. Exige meses de entrenamiento, preparación física y mucha fuerza mental. Si no los tienes es mejor no participar o hacerlo de manera modesta y de acuerdo a tu capacidad física. Para quienes van a correr el próximo domingo la edición 35 del Maratón CDMX, Benjamín Paredes, altleta olímpico, ganador del maratón de la Ciudad de México, 1997 y Nueva York, 2010; medallista en los Juegos Panamericanos y Centroamericanos, y quien es considerado uno de los mejores corredores de distancia larga de México, nos regala algunas recomendaciones para los lectores de esta columna.

¿Qué hacer en los días previos? Bajar el entrenamiento al 50% de volumen e intensidad; descansar lo más posible; llevar una alimentación especial, sobre todo los tres últimos días previos con carga de carbohidratos; hidratarse con bebidas isotónicas; y si puedes darte un buen masaje tres días antes del maratón.

Para el día de la carrera, Benjamín sugiere como lo más práctico quedarte a dormir en un hotel cercano a la salida para que puedas descansar y llegar a tiempo sin prisas ni estrés; levantarte tres horas antes del inicio y tomar un desayuno ligero basado en carbohidratos, proteínas y bebidas no ácidas; pasar antes de comenzar al baño porque los baños del maratón están llenos o muy sucios.

¿Y qué hacer una vez que empezó la carrera? Le preguntamos al experto y esto dijo: realizar calentamiento lo mejor posible; llevar tu ritmo personal adecuado ¡no sal- gas rápido!; hidrátate en cada puesto de abastecimiento; lleva tus productos energéticos (geles, gomas, barras, etc.) y consúmelos cada 7.5 km, sin exagerar en la ingesta, para no sentir lleno el aparato digestivo; domina el esfuerzo y trabaja mucho tu mente, sobre todo los últimos kilómetros.

Después de correr el maratón no se tiene que dejar de hacer ejercicio, se debe de mantener el trabajo con entrenamientos ligeros, dar oportunidad para que el músculo descanse y se recupere. A las tres semanas ya puedes aumentar un poco la intensidad en el trabajo, incluso, puedes hacer una carrera de 10 kilómetros.

Ahora sí, con el consejo de los expertos, con tu trabajo y preparación previos y, con la seguridad de que estás en un estado de salud óptimo para correr, lo único que tienes que hacer es disfrutarlo: plantearte el maratón como una celebración, como una prueba personal y un reto contra ti mismo. Lo que logres será tu hazaña personal y sí, después de eso, no serás el mismo: te volverás leyenda.

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