Riesgos de involución con jefes militares en la GN

Las coincidencias radican en que la Guardia tiene que ser civil, la participación del ejército temporal y sin mandos militares

Alejandro_Sánchez
Alejandro Sánchez / Contra las cuerdas / Heraldo de México

Ricardo Monreal, coordinador de Morena en el Senado, está de espaldas a un muro de madera con las miradas encima de cuatro líderes opositores que rechazan ceder el mando de la Guardia Nacional al ejército como propone el presidente López Obrador.

En la foto que el propio Monreal divulgó, vemos de su lado derecho, vestida con saco sastre a Claudia Ruiz Massieu, presidenta del PRI, y con jeans puestos a Mauricio Kuri, coordinador del PAN en el Senado. Del lado izquierdo en pants y gorra a Miguel Ángel Mancera, coordinador del PRD, y de chaleco y mezclilla a Dante Delgado, de Movimiento Ciudadano.

Es domingo y la oposición ha ofrecido un adelanto a Monreal sobre una contrapropuesta, de la que esta columna obtuvo algunos detalles, previo a una nueva reunión oficial en la Junta de Coordinación Política del Senado, donde la tarde de este lunes será discutido el dictamen antes de que sea llevado al Pleno.

Aunque al caer la noche de ayer todavía se discutían los puntos, las coincidencias radican en que la guardia tiene que ser civil, la participación del ejército, temporal y sin mandos militares.

El proyecto resalta que se deben fortalecer las instituciones de la policía tanto estatales como federales, registrar la Guardia Nacional ante la Secretaría de Seguridad Pública federal. Insiste que su mando político y operativo debe ser exclusivamente de carácter civil, que la instrucción y adiestramiento de sus integrantes no se le impriman rasgos militares, así como destacar un régimen robusto con reglas que se interpreten claramente sobre las transición, es decir, la entrada en operación y funcionamiento de la GN.

Los argumentos para oponerse, según lo estudiado por esta columna, deben considerar que desde el fin de la Guerra Fría y luego tras la caída de gobiernos dictatoriales y militares en América Latina los expertos y los más rigurosos estudios enfocados a las Fuerzas Armadas en el hemisferio han recurrido a dos factores para medir el avance de las democracias: 1) relación de control político por parte de la milicia; 2) participación de civiles en los ministerios de Defensa y espectro de misiones que cubren las Fuerzas Armadas.

La conclusión de los estudios de expertos consultados es que se ha dado un retroceso en la vida democrática porque a principios del nuevo siglo, se frenaron las políticas que insistían en la participación de civiles en los ministerios y se ha priorizado el regreso de antiguas formas de participación militar en asuntos de política interna, tras reconocerse en la OEA (2003) el carácter dimensional de las amenazas a la seguridad.

Por eso, pese a todo lo que pueda argumentar Morena, ceder poder político al Ejército y Marina sería una equivocación de la que podríamos arrepentirnos muy pronto. En medio de este debate, tampoco podemos ignorar las facilidades que López Obrador le ha dado al ejército para construir el aeropuerto, lo cual deja abierta la posibilidad de su administración una vez que empiece a funcionar y las facilidades para construir departamentos de lujo en Santa Fe.

 

[email protected]

@alexsanchezmx

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónJosé Carreño / Desde afuera   / Heraldo de México

El juego del Canciller