Ricardo Pascoe: El hombre que sabe demasiado

La palabra “fear” se traduce como “miedo”. Esa palabra es clave para entender el libro, pero su aplicación es ambigua: ¿a qué o quién se refiere? ¿A Trump,

Ricardo Pascoe: El hombre que sabe demasiado

Miedo es el título del libro de Bob Woodward sobre lo que acontece en la Casa Blanca de Donald Trump, en los tiempos de Donald Trump. Es un relato extraordinario que deja al lector perplejo: contiene una trama de vericuetos y caminos absolutamente inesperados e inexplicables, aunque, como los cuentos de G.K. Chesterton, siempre hay una lógica subyacente donde todo encuentra sentido.

La palabra fear se traduce como miedo. Esa palabra es clave para entender el libro, pero su aplicación es ambigua: ¿a qué o quién se refiere? ¿A Trump, a sus colaboradores, a los demócratas, al pueblo estadounidense, al mundo?

El libro es, en un primer nivel del relato, una recopilación de datos que dejan al lector en un estado de asombro. Es lo que ha recogido, en mucho, la prensa especializada. Las entrevistas realizadas a los colaboradores más cercanos a Trump son reveladoras de las reflexiones y experiencias vividas en dos años al lado del Presidente de Estados Unidos.

Lo interesante es que hayan atrevido a hablar con esa candidez a un periodista. Nadie ha puesto en duda las afirmaciones que escribe Woodward, ni siquiera Trump. Éste se enoja, lo niega y critica al libro y a su autor, pero no niega lo publicado.

El secretario de la Defensa de Estados Unidos calcula que Trump tiene la comprensión sobre los asuntos de Estado que podría tener un niño de entre 9 y 10 años. El jefe de la oficina de la Casa Blanca califica a la administración como una casa de locos (a mad house), mientras sus abogados personales lo califican como un fucking liar. Ésta es, por cierto, la frase con la que termina el libro.

Pero Trump es el Presidente, y puede hacer todo lo que quiere, siempre dentro de los flexibles y éticamente cuestionables parámetros de la ley. Por lo tanto promueve avanzar con sus propuestas de campaña, para eventualmente lograr reelegirse.

Tiene temas de gobierno que lo obsesionan: obviamente la investigación acerca de su posible colusión con los rusos para derrotar a Hillary Clinton, pero también los tratados comerciales con casi todo el mundo, el control sobre la Suprema Corte de Justicia, los flujos migratorios, el muro con México, los europeos injustos y Corea del Norte.

El libro detalla la batalla dentro del staff de la Casa Blanca por evitar, unos, la anulación del Tratado de Libre Comercio con Corea del Sur y otros, por el redactar el documento y dejárselo sobre el escritorio presidencial para su firma. Los opuestos a la anulación del Tratado quitaron el oficio de su escritorio, donde otros lo habían colocado.

Así las batallas dentro de la Casa Blanca. La clave de dichas batallas giraba alrededor del cálculo de la poca capacidad de retención temática de Trump: se olvidaba de temas mientras el centro de su interés giraba de regreso a la investigación sobre Rusia, o al muro, o a los migrantes.

Lo que se confirmaba era un ambiente de confrontación y de encono entre su staff. Las filtraciones constantes a la prensa hacían difícil la tarea de gobernanza, pues la desconfianza entre pares crecía día con día.

La estructura político-administrativa se dividía entre los ciegamente fieles al Presidente y a su familia, y los que consideraban que primero venía su lealtad al país, y luego al Presidente.

De estos últimos quedaba claro que son los que ocupan puestos claves, como Defensa, Justicia, jefe de Oficina de la Casa Blanca, abogados de la Casa Blanca y algunos abogados personales, también. Su lógica es que comulgan con el Partido Republicano (o con ninguno), pero que Trump no debiera ser Presidente.

De ahí que el compromiso de muchos de ellos es que deben permanecer en sus puestos para defender a la nación ante la peligrosidad de ese hombre, debido al poder que ejerce como Presidente de Estados Unidos.

Todos desmintieron públicamente sus dichos publicados en el libro. Woodward fue filosófico: Obviamente dijeron que no dijeron lo que publiqué porque están defendiendo sus empleos. Eso está en línea con lo que transpira el libro: se quedan para defender al país de las posibles acciones irresponsables e irreflexivas de Trump.

El mundo está atrapado en las fauces de un intelecto de sexto grado de primaria (con todo respeto a niños y niñas de esa edad) y en las redes de un narcicismo depredador.

Un gobierno impredecible y con poder es una laberíntica amenaza a la paz y estabilidad mundiales. La incertidumbre de un cuento de Chesterton es la misma que nos ofrece Woodward, un hombre que sabe demasiado acerca de cómo opera el miedo en este mundo.

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