Reversa en Tijuana

La candidatura por la alcaldía fronteriza muestra la disputa en Morena proyectada entre lo local y lo nacional

Peniley Ramírez / Linotipia / Heraldo de México
Peniley Ramírez / Linotipia / Heraldo de México

Era el 16 de marzo. El salón lucía atestado de gente con las manos alzadas, mostrando cuatro dedos. En las paredes, grandes carteles anunciaban somos más 4T. Afuera del recinto, otra pancarta estaba dirigida a Yeidckol Polevnsky, presidenta de Morena. Se leía: ésta es la encuesta. La reunión había sido convocada días antes por varios inconformes de Morena, liderados por Jaime Martínez Veloz. Estamos aquí y no en Morena porque no damos el perfil para la franquicia, dijo Veloz el sábado en su discurso.

En Baja California, Morena compite en fórmula con el Partido del Trabajo, el Verde Ecologista y Transformemos. El 18 de febrero, el delegado estatal del partido, Leonel Godoy, presentó una encuesta elaborada por el portal plural.mx para determinar quién era el mejor posicionado entre los seis aspirantes a la alcaldía de Tijuana.

El 21 de febrero, Martínez Veloz se quejó ante el partido mediante un escrito formal. Escribió que no tenía ninguna certeza de que el sobre que contenía la encuesta hubiera sido bien resguardado o que los resultados mostrados ese 18 de febrero fueran reales.

Según los resultados, el ganador era Luis Arturo González Cruz.

Los inconformes convocaron a la constitución del Movimiento Amplio Social por la Cuarta Transformación. Fueron a los medios. El partido analizó las quejas de Martínez y de José Ángel Peñaflor Barrón en una sesión del 18 de marzo, dos días después de la constitución pública de Más 4T.

Determinaron que la elección mediante una encuesta hecha por un privado violaba los estatutos de Morena. Dijeron que debía ser organizada por la Comisión Nacional de Encuestas del partido, con la participación de cuatro personalidades seleccionadas por la Comisión Nacional de Elecciones y tres técnicos especialistas de inobjetable honestidad y trayectoria.

La encuesta interna, se lee en el documento obtenido para esta columna, tiene suficiente legitimidad frente a la militancia y los protagonistas del cambio verdadero.

La Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena dictaminó que no había pruebas de que los resultados fueran reales y no alterados. Sin embargo, el documento no analiza por qué serían falsos.

Ordenaron que se cancelara la asignación de la candidatura y se iniciara un nuevo proceso de selección, ahora con una encuesta interna organizada por el partido. No obstante, tampoco sabemos si este método ha sido usado y avalado para otras candidaturas en el país.

¿Por qué esta resolución es mucho más que un caso local?

La reposición de la encuesta pone a prueba no solamente cómo está eligiendo Morena a sus candidatos, sino cómo está reaccionando frente a la organización de grupos de disenso dentro del mismo partido.

Es cada vez más clara la disputa interna entre una dirigencia nacional que pretende controlar la selección de candidaturas, frente a liderazgos locales que no aceptarán tan fácilmente las imposiciones.

 

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@penileyramirez

 

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