Republicanos, en estado de alarma

La preocupación por Ted Cruz es significativa porque de entrada es una de las voces ultraconservadoras

José Carreño / Desde afuera   / Heraldo de México
José Carreño / Desde afuera / Heraldo de México

El Partido Republicano se alista ahora a lanzar una operación de rescate electoral en apoyo del senador Ted Cruz, en Texas. Es tal vez la señal más significativa de la que hoy aparece como una marea que podría llevar a los demócratas a la mayoría en la Cámara baja del Congreso estadounidense, y, tal vez, en el Senado.

En ese sentido la preocupación por Cruz es más significativa porque de entrada es una de las voces ultraconservadoras importantes en el Senado de EU. Fue además aspirante a la candidatura presidencial republicana en 2016. Pero peor aún, representa a Texas, que ha estado bajo control republicano desde mediados de los 1990, cuando conquistaron la gubernatura y ocuparon los dos escaños en el Senado federal. Pero ahora, de acuerdo sin embargo con especialistas, Texas es un estado mayormente urbanizado donde algunas de las políticas del presidente Donald Trump no han caído bien.

Cruz enfrenta a Robert Beto O’Rourke, un popular y juvenil representante (diputado) por El Paso, que a lo largo de su campaña ha visitado todos los condados (municipios) del estado y buscado al menos presentarse como un interlocutor para todos los grupos, incluso los opuestos a él. O’Rourke, que habla un fluido español, es miembro del grupo hispano del Congreso –aunque él mismo no es hispano–, y establece con eso una de sus diferencias con Cruz, nacido en Canadá de padre cubano y madre estadounidense, que raramente si acaso dice alguna palabra en español y favorece una política de dureza antimigrante. O’Rourke es además liberal. Un reciente video lo mostró al defender como algomuy estadounidense la postura de protesta antirracista de los jugadores negros de la Liga Nacional de Futbol Americano, atacada como irrespetuosa y antipatriótica por el presidente Trump.

De acuerdo con la publicación especializada Politico. com, la operación de rescate incluye una visita del propio Trump a Texas, así como financiamiento y apoyos de grupos nacionales.

O’Rourke está, presuntamente, a menos de cinco puntos de distancia en las encuestas y ha logrado hasta ahora reunir más fondos que Cruz. O’Rourke resulta además una figura más jovial que Cruz. Con todo, las posibilidades de un triunfo de O’Rourke son menos de las que los demócratas desearían, pero la mera posibilidad ha llevado a los republicanos a distraer atención y recursos de otras campañas senatoriales.

Las candidatura demócratas en Texas son por otra parte quizá representativas de las reacciones contra la elección de Trump, que radicalizó a muchos y llevó al activismo a otros. Pero Texas es un Estado donde la derecha religiosa aún tiene una considerable influencia.

Sin embargo, las políticas de Trump contra el Tratado Norteamericano de Libre Comercio (TLCAN) afectan de hecho la economía de Texas y sus posturas contra la migración no son exactamente bien recibidas por una gran parte de los texanos.

Sea con que sea, la elección entre Cruz y O’Rourke parece un toque de atención para republicanos y demócratas.

 

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@CARRENOJOSE1

 

 

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