Relación tóxica

El primer círculo del Presidente electo cerró cualquier interlocución con Anaya y lo ha mantenido a la distancia

Alejandro Sánchez / Contra las cuerdas / Heraldo de México
Alejandro Sánchez / Contra las cuerdas / Heraldo de México

Para quienes decían que el vínculo entre Alberto Anaya, dueño del Partido del Trabajo (PT), y López Obrador no estaba deteriorada por completo, la noche del martes en Los Pinitos ocurrió un acto bochornoso que provocó pena ajena entre quienes vieron la escena que terminó desnudando la relación tóxica entre ambos personajes.

Anaya llegó de improviso a la casona de Chihuahua, colonia Roma, donde despacha el Presidente electo en esta transición de gobierno. Iba acompañado de Reginaldo Sandoval, coordinador del PT en la Cámara de Diputados. Al desconocer a los visitantes, el vigilante pidió una credencial para permitirles el acceso.

Luego de registrarse y cuando subían las escaleras que conducen al lobby, se abrió la puerta del interior y López Obrador apareció frente a ellos: en vez de invitarlos a pasar o quedarse a saludarlos, apenas tocó el brazo de Anaya; sin detenerse, Andrés Manuel alcanzó a decir buenas noches y enseguida apresuró el paso hacia su automóvil, al que se subió sin volver a mirarlos.

Anaya y Sandoval iban en buenos términos a buscar la reconciliación con AMLO, luego de que el PT se confrontara con Morena en el INE por la lucha de 32 diputados que Morena terminó arrebatándole al PT. Desde entonces, colaboradores del primer círculo del Presidente electo cerraron cualquier interlocución con Anaya y lo han mantenido a la distancia. Nada que ver con la convivencia que dio origen a la coalición Juntos Haremos Historia.

El 16 de agosto, cuando Yeidckol Polevnsky, presidenta de Morena, firmó con Hugo Éric Flores, líder del PES, y el propio Alberto Anaya un acuerdo político legislativo con el propósito de hacer mayoría en el Congreso, éste último quería hacer una modificación de última hora en el podio, pero Polevnsky se molestó y le arrebató las hojas del pacto que poco antes había sido firmado.

El dueño del PT se sintió menospreciado y maltratado en público por la presidenta de Morena. Juró a sus diputados y senadores de confianza buscar a López Obrador para arreglar las diferencias, incluso pedirle que reconsiderara devolverle algunos diputados.

Pero Anaya tendrá que soportar, por tiempo indefinido, el despreció de Andrés Manuel. Será el costo del rescate de su partido que, tras las elecciones de 2015, estuvo a punto de perder el registro, pero que por operación de AMLO y otros líderes de primer nivel en la política nacional, pudo participar en el proceso electoral de 2018. A pesar de los legisladores que le quitó Morena, PT cuenta con la mejor bancada en la historia del Legislativo.

UppercutEnrique Alfaro fue el único gobernador electo que se reunió ayer con AMLO, además de 12 mandatarios en funciones. Llama la atención este encuentro por la rispidez que existe entre ambos políticos, porque en Jalisco, aunque Morena obtuvo buenos resultados, es segunda fuerza y porque Alfaro no quiere a Carlos Lomelí como vicegobernador enviado de AMLO.

[email protected] @ALEXSANCHEZMX

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