¿Reducir sueldos a la “alta burocracia”?

En un país tan desigual como el nuestro, nadie puede estar en contra de un ajuste en los dineros que manejan los políticos

Manuel López San Martín / Definiciones / Heraldo de México
Manuel López San Martín / Definiciones / Heraldo de México

En un país tan desigual como el nuestro, nadie puede estar en contra de un ajuste en los dineros que maneja la clase política. Los escándalos y excesos son muchos: gobernadores que se sirven con la cuchara grande, diputados y senadores que ganan una millonada, secretarios con enormes aparatos a su servicio, prestaciones groseras para altos funcionarios, amiguismo en el reparto de cargos, carretadas de recursos públicos que terminan en lugares distintos a los que iban destinados. El dispendio es ofensivo.

Pocos podrían oponerse a que haya una reducción en la asignación de groseras bolsas. Eso incluye, claro, los sueldos de la llamada –por AMLO- alta burocracia. Pero con ese mismo sentido, valdría la pena delimitar qué es alta burocracia y quiénes deben tener un tope salarial, para que perfiles ajenos a partidos y grillas que trabajan en el gobierno sigan haciéndolo, para no perder talentos que prefieran migrar a la iniciativa privada, pero también para ser justos con funcionarios que, además de desempeñar bien su responsabilidad, son el sostén de sus hogares y han planeado el crecimiento de su patrimonio, de forma legítima y honesta.

Bajar el sueldo en proporciones de entre 30% y 50% a cargos directivos dentro de la administración pública, podría detonar la falta de pago en créditos hipotecarios, automotrices y en el consumo. Un problema para miles y, de paso, para las instituciones financieras. El objetivo que López Obrador ha planteado pasa por ahorrar 38 mmdp, bajando el ingreso de mandos medios y superiores. De acuerdo con el Presupuesto de Egresos, los mandos medios y superiores ascienden a 53 mil 977 plazas, que generan en conjunto percepciones brutas anuales por 75 mil 164 millones de pesos. El dinero que reciben se va en sostener el gasto corriente familiar y el pago de deudas.

De esos 53 mil 977 funcionarios, 6 de cada 10 tienen un crédito hipotecario; 5 de cada 10 uno automotriz; y 9 de cada 10 al menos 2 tarjetas de crédito.

Son miles que, si se les reduce el sueldo, tendrán dos opciones: no pagar o sentarse con los bancos a replantear su deuda. El cálculo de fuentes dentro de instituciones financieras apunta que el rango de endeudamiento de ellos podría duplicarse. Los burócratas tendrían que destinar 51% de su ingreso al pago de deudas. Claro que es un exceso que haya servidores públicos cuyo sueldo ronde el medio millón de pesos mensual y que tengan como prestaciones hasta la tintorería, frente a la realidad de siete millones de mexicanos que sobreviven con un salario mínimo, que no alcanza ni para lo mínimo. ¿Pero la mejor salida es llevarse entre las patas a miles que son honestos y sostén familiar?

OFF THE ReCORD: No será el Edomex, ni otra entidad de nuestro país. Aunque valoró otras ciudades, varias en EU, por ejemplo, la ganadora fue una europea. Enrique Peña Nieto vivirá en Madrid una vez terminado su sexenio.

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