Raúl Cortés: Noticias falsas en el banquillo

En México no existe una ley que regule explícitamente las noticias falsas, aunque en 2017, el Congreso aprobó una reforma al artículo 1916 del Código Civil federal

Raúl Cortés / Analista / El Heraldo de México
Raúl Cortés / Analista / El Heraldo de México

Si bien es cierto que la ley contempla ya mecanismos para contrarrestar los efectos de las noticias falsas, en algunas causas legales recientes en el mundo se vislumbra cierto interés de la justicia en poner nombre y apellidos a esta lacra que remece nuestras sociedades.

La Corte Suprema de Chile acaba de condenar al canal Chilevisión a indemnizar con el equivalente a 1 millón de pesos mexicanos a un ciudadano por atribuirle de forma errónea un homicidio en 2012. Según la sentencia, Chilevisión no corroboró la información que le fuera proporcionada consultando otras fuentes e incurrió en una conducta negligente al emitir una información objetivamente falsa. En noviembre pasado, en Argentina, el portal Infobae y el canal TN fueron sentenciados a pagar cada uno cerca de 77 mil pesos mexicanos a una mujer a la que señalaron como instigadora de las agresiones que sufrió el presidente Mauricio Macri durante una manifestación en 2016. La justicia se refirió en su fallo al aluvión de información falsa en diversos medios de comunicación. En ambos casos, los tribunales buscaron compensar el daño moral causado a las víctimas de esas fake news, lo que parece a todas luces acertado. Pero en otras partes del mundo se está llegando mucho más lejos. En Costa de Marfil, un parlamentario opositor ha sido condenado a un año de cárcel por tuitear la información falsa de que el fiscal general marfileño planeaba arrestar a un colega. Y Malasia promulgó el año pasado una ley que permite enviar seis años a prisión a quien publique o disemine noticias total o parcialmente falsas que afecten al país o a sus ciudadanos, en medio de denuncias de censura.

En México no existe una ley que regule explícitamente las noticias falsas, aunque en 2017, el Congreso aprobó una reforma al artículo 1916 del Código Civil federal por la que pasó a considerarse un ilícito que alguien comunique, a través de cualquier medio, incluidos los electrónicos, a una o más personas la imputación que se hace a otra persona física o moral, de un hecho cierto o falso, determinado o indeterminado que pueda causarle deshonra, descrédito, perjuicio o exponerlo al desprecio de alguien. Según los expertos, el cambio no constituye per se un atentado a la libertad de expresión, pero habrá que estar más alertas que nunca ante la tendencia de algunas autoridades a referirse alegremente a las fake news cuando más les conviene.

Al hilo de:

Conviene recordar en este artículo la acusación injustificada de la Secretaría de Cultura contra algunos medios de comunicación por haber difundido una supuesta fake news al replicar un oficio difundido por esa institución en el que anunciaba a sus funcionarios que tendrían feriado el lunes pasado, en virtud de la conmemorwación del día 5 de febrero (Batalla de Puebla), cuando lo que se conmemoraba era la Constitución.

La conclusión es que siempre es más fácil matar al mensajero que asumir la culpa. Cuidado.

 

@_RAULCORTES

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