Quieren a Alito, no a AMLITO

Alito debe darle voz al PRI, quitarle lo mudo ante políticas contrarias a lo que permitió el desarrollo de México

Raymundo Sánchez  / Periscopio / Heraldo de México
Raymundo Sánchez / Periscopio / Heraldo de México

Tomar distancia, en los hechos, con el presidente Andrés López Obrador, es para una gran parte del priismo, la primera acción que debe ejecutar su presidente nacional electo, Alejandro Moreno Cárdenas, quien el domingo se convirtió en el primer dirigente priista de la historia en obtener el cargo vía voto directo de la militancia.

Con 85% de los votos a su favor, le urgen ahora a despojarse, a la brevedad, del mote de Amlito, que arrastra desde que era gobernador de Campeche, por su buena relación con el tabasqueño que aplastó y dejó en terapia intensiva al otrora partidazo.

Porque eso va de la mano, dicen, no sólo de la sobrevivencia del PRI como opción política independiente, sino también de instituciones fundamentales de la vida democrática y económica del país que ahora se ven amenazadas por la cuatroté.

Lo que sigue para Alito es darle voz al PRI, quitarle lo mudo ante políticas contrarias a lo que, desde su visión, permitió el desarrollo de México.

Sin esto, consideran, ninguna operación cicatriz ni discurso de unidad alejará al tricolor de la fosa política en la que está a punto de caer.

Debe, por ende, encabezar la defensa de las instituciones, sobre todo las autónomas:

Comisión Nacional de Derechos Humanos, Banco de México, Instituto Nacional Electoral, Universidad Nacional Autónoma de México, Comisión Reguladora de Energía, Instituto Nacional de Estadística y Geografía, Instituto Nacional de Acceso a la Información, Comisión Nacional de Hidrocarburos, Comisión Federal de Competencia Económica y el Instituto Federal de Telecomunicaciones, por ejemplo.

También, ser el puntero en la defensa de militantes acosados maliciosamente con la filtración de presuntas indagatorias en su contra. Por ejemplo, la presunta indagatoria de la Secretaría de la Función Pública, a cargo de Irma Eréndira Sandoval, que involucraría a Miguel Ángel Osorio Chong, líder de los priistas en el Senado, por una supuesta malversación de millones de pesos.

Ésas, consideran priistas, son las acciones iniciales necesarias para Alito, si de verdad quiere revivir políticamente al PRI y reconducirlo al sendero de las victorias electorales, por sí mismo, sin necesidad de alianzas (aunque necesarias en algunos casos, reconocen) con otros partidos.

De lo contrario se fortalecerá la idea de que el Primor (PRI-Morena) es una realidad, y quien manda en la sede de Insurgentes, despacha en Palacio Nacional.

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EN EL VISOR: Naufraga la negociación del líder de la bancada de MC en el Senado, Dante Delgado, con Juan Zepeda. El regreso del también ex candidato al gobierno del Edomex a su escaño, obtenido vía el casi extinto Partido de la Revolución Democrática, está planeado para septiembre. Pero no se uniría a las filas de la fracción naranja: ahora se enfila hacia Morena. Las charlas con Ricardo Monreal, jefe de los senadores del partido en el poder, avanzan viento en popa.

POR RAYMUNDO SÁNCHEZ

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@R_SANCHEZP

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