¿Qué vendrá para México en 2020?

Enfrenta el desafío de promover acuerdos entre gobiernos divididos en América Latina

Claudia Ruiz Massieu / Senadora de la República por el PRI / El Heraldo de México

Cada año, la prestigiada consultora de riesgo político Eurasia Group presenta su pronóstico de los 10 principales riesgos internacionales 1. Este tipo de análisis es útil para gobiernos y actores globales; no obstante, requiere ser contextualizado con la realidad nacional de cada país. A continuación, identifico algunas de las principales oportunidades y riesgos internacionales que nuestro país enfrentará este año.

Participación en el Consejo de Seguridad de la ONU (CSONU). Todo indica que México será miembro no permanente para 2021–2022. El Consejo es el único órgano de ONU que puede emitir resoluciones obligatorias; decide asuntos de paz, seguridad y aprueba cambios a la Carta de la ONU. Este foro le puede dar relevancia a la voz de México para defender nuestros intereses, pero también nos pondría en posición comprometedora, por ejemplo, en caso de un conflicto de EU con países de Oriente Medio. En el CSONU, crisis globales pondrían a prueba cómo conjugar nuestros principios de no intervención y de defensa de derechos humanos, cuando esta administración ha sido muy conservadora en la interpretación armónica de los principios de política exterior.

Tensiones entre China y EU. Pese a que recientemente ambos países suscribieron la llamada Fase 1 para un nuevo acuerdo económico, las causas de su guerra comercial distan de estar resueltas. Los aranceles impuestos por EU al gigante asiático han beneficiado a México con el incremento de nuestras exportaciones (hoy somos el primer socio comercial de nuestro vecino). México debe aprovechar esta coyuntura de forma estratégica y pensar qué hacer en caso de que las tensiones se relajen y, con ello, nuestros beneficios.

Debemos plantear cómo tener mayor presencia en Asia–Pacífico. Hoy, de los cien mil millones de dólares que comerciamos con China, sólo uno de cada ocho corresponde a nuestras exportaciones. Asia debe ser el principal horizonte de una estrategia de diversificación de largo plazo.

El Tratado de Libre Comercio Africano. Estos países integran una zona comercial de 55 naciones y 1,200 millones de potenciales consumidores. Factores como la distancia y las diferencias culturales explican que, tradicionalmente, México haya sido relativamente ajeno a África, pero esto ya no puede ser así. Debemos poner en marcha un acercamiento político y comercial sustantivo, es un proyecto de largo aliento, pero hay que aprovechar los puentes que ya tenemos, a fin de consolidar una presencia provechosa en el continente.

Desunión política en América Latina. Sumado a las discrepancias que ya se vivían en la OEA, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños está también en tensión: Brasil anunció que abandona este organismo.

México, como su presidente pro tempore, enfrenta el desafío de promover acuerdos en un clima de conflicto entre gobiernos divididos por consideraciones ideológicas, con múltiples crisis políticas y sociales de trasfondo.

Finalmente, 2020 es año electoral en EU. Por las repercusiones que puede tener para nuestro país, éste será el evento externo que con más atención debemos seguir; pero, ante un mundo donde México está llamado a ser un actor global, no es el único.

1La versión 2020 puede consultarse en: https://bit.ly/2sv34fO

POR CLAUDIA RUIZ MASSIEU
SENADORA DE LA REPÚBLICA
@RUIZMASSIEU


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