¿Qué va a pasar con las autodefensas?

Este movimiento materializó la demanda de varias comunidades indígenas tras un incremento significativo de delitos

Alejandro_Sánchez
Alejandro Sánchez / Contra las cuerdas / Heraldo de México

La Presidencia de la República todavía debe una respuesta sobre qué va a pasar con los grupos de autodefensas en el país, como la Policía Comunitaria de Guerrero, una vez que entre en funciones la Guardia Nacional.

Hasta ahora ni el presidente López Obrador ni Alfonso Durazo, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, han aclarado si desaparecerán o no a esos cuerpos de seguridad que tuvieron que hacerse cargo del resguardo de sus pueblos y de sus familias ante la incapacidad del Estado. La Policía Comunitaria (PC) que se conformó en 1995 no sólo articula un sistema de seguridad en Guerrero, sino que integra funciones de procuración y administración de justicia, así como procesos de resocialización, denominados de reeducación.

Este movimiento materializó la demanda de varias comunidades indígenas tras reportarse un incremento significativo de delitos que atentaban contra sus formas de vida, de subsistencia, y su integridad, pues a pesar de que se denunciaban los delitos cometidos, sus casos eran omitidos consistentemente por las autoridades competentes, es decir, por las policías preventivas, por las agencias del Ministerio Público estatal y por la policía de investigación.

El último caso que derivó en una crisis fue el de Olinalá, un municipio de Guerrero, pintoresco y con reconocimiento internacional por la elaboración de cajitas del árbol de lináloe propio de la localidad, cuya fragancia semejante a la lima-limón perdura por siempre.

En México, poca gente sabía que su ubicación se localiza en el pico de la Montaña Alta, hasta la tarde de agosto de 2013 en que la prensa nacional y extranjera centró su atención en Olinalá, cuando en una persecución hollywoodesca fue sitiada por soldados una mujer llamada Nestora Salgado.Ella había legalizado al movimiento rebelde basada en la Ley 701 de derechos y cultura indígena, lo cual en términos llanos se trata de una salida etimológica por parte del Estado para encubrir la incapacidad institucional de las autoridades políticas y de justicia para cederle el poder a las autodefensas.

En aquel agosto los medios de comunicación se encargaron desde el primer día de la cobertura informativa de la historia de la captura, de transcribir casi íntegra la versión de la PGR al acusar a Salgado de una autoría de 50 secuestros cometidos en su comunidad y otros municipios aledaños. Pero estábamos ante otra historia más de la justicia mexicana en la que el enfoque del derecho penal y derechos humanos se reduce de manera simple y llana a la forma, sin profundizar ni atender el fondo de una problemática que llevó a ciudades y comunidades de Guerrero y de otras partes del país, como Michoacán, a levantarse en armas ante el repunte de la violencia.

¿Cómo va a resolver la Presidencia de López Obrador ese problema que persiste a pesar de la captura y absolución de Nestora Salgado y otros líderes? Han entrado y salido de la cárcel y los problemas de inseguridad siguen igual o peor. Falta un planteamiento serio sobre el caso de las autodefensas y la Guardia Nacional.

 

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@ALEXSANCHEZMX

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