¿Qué le espera a Ebrard en EU?

El canciller de México, Marcelo Ebrard, no va a EEUU a encontrar ni aplausos, ni palmaditas en la espalda, pero no es para que lo tome personal…

Armando Guzmán /  El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México
Armando Guzmán / El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México

México ve el vaso medio lleno, Washington lo sigue viendo medio vacío. Los 90 días acordados el 7 de junio ya se acabaron el sábado, es hora de hacer corte de caja, y a eso viene el canciller mexicano el martes.

Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores de México, no va a encontrar ni aplausos, ni palmaditas en la espalda, pero como decía Don Corleone, no es para que lo tome personal… Son sólo negocios. Los datos del mismo gobierno de Estados Unidos reconocen que las olas de emigrantes centroamericanos pasando por México se han reducido en 56 por ciento y eso es suficiente para hacer a un lado los aranceles con los que Donald Trump amenazó a las importaciones de nuestro país.

El problema es que internamente la gente del Departamento de Seguridad Nacional Homeland Security, de quien dependen las agencias de inmigración, siguió quejándose públicamente la semana que acaba de terminar, afirmando que los inmigrantes que lograron cruzar y que fueron puestos bajo custodia de Estados Unidos en agosto sumaron más de 65 mil y ese número sigue siendo el más alto de cualquier otro de los 5 agostos anteriores.

Así, el reporte que le han pasado a la Casa Blanca es que los esfuerzos de México fueron muy vigorosos en un principio, pero sienten que ahora están disminuyendo y quieren que vuelvan a ser tan enérgicos como antes.

El canciller Ebrard verá a Mike Pompeo su contraparte y a Mike Pence el vicepresidente y permítame anticipar, que para el carácter estadounidense entre más México ceda, más exigente EEUU se pondrá. Aunque lo verdaderamente importante es si Trump sacará a relucir sus amenazas de aranceles.

Aquí en Washington en donde hay muchos más jugadores que Trump y su gente de Homeland Security, los que abogan por los derechos de los centroamericanos siguen quejándose con los miembros del Congreso; dicen que México no está protegiendo a los que están forzados a quedarse en su territorio, y que los secuestros y la explotación de esos migrantes sigue sin que las autoridades mexicanas se molesten en pararlo.

Hoy lunes, el Congreso está ya de regreso en esta ciudad y a sus miembros La Casa Blanca sigue diciéndoles que, cuando termine el año fiscal 2019, que es casualmente dentro de 21 días, el 30 de septiembre, los negros vaticinios de que en el año fiscal 2019 se detendría a más de un millón de migrantes tratado de entrar a EEUU se habrán cumplido y por lo tanto, la crisis en la frontera continúa.

Conclusión: Nada de lo anterior es culpa de México, pero las circunstancias hicieron que esta crisis de Centroamérica lo hiciera su chivo expiatorio. El otro gran estorbo a la relación que ha seguido apareciendo son los cargamentos de droga Fentanilo que EEUU dice que entran por México. Espere usted más peroratas de Trump, como si de eso México tuviera la culpa. Y la verdad de lo único que podría encontrársele falta a México es de haberle dicho a Trump que sí, y a todo.

Por Armando Guzmán

*Periodista

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@armandoreporta

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